Publicado 29/09/2016 20:48CET

En Marea quiere una Mesa "plural" en O Hórreo, donde "es y ejercerá" de segunda fuerza

Reunión de En Marea Con Villares
EUROPA PRESS

   Dice que "en ningún caso" el reparto de áreas del grupo se hará por cuotas de partidos, sino según necesidades y "fortalezas" de diputados

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El candidato de En Marea a la Xunta y diputado electo, Luís Villares, ha constatado que "el espíritu" de la organización a las puertas de las negociaciones para la formación de órganos como la Mesa del Parlamento es "que quede clara la pluralidad". En todo caso, ante el empate con el PSdeG a 14 escaños, ha subrayado que En Marea "ejercerá" como la "segunda fuerza" que es tras las elecciones del domingo, cuando sumó casi 17.000 votos más que los socialistas.

   "Hay empate en diputados, que no en votos. Somos la segunda fuerza del Parlamento y ejerceremos como tal", ha sentenciado Villares, en declaraciones a los medios, antes de arrancar el primer encuentro que han mantenido los diputados electos de En Marea en un hotel compostelano. A la cita acudieron 13 de los 14 parlamentarios electos, ya que Luca Chao se encuentra de viaje.

   En esta coyuntura, Villares ha descartado que las funciones del futuro grupo se repartan por cuotas de partidos que integran la organización y también ha avanzado cuál será la postura en las próximas negociaciones en la Cámara autonómica. "No nos encontrarán en los bloqueos, las exclusiones y los sectarismo, sí en la integración y en una representación que refleje pluralidad", ha aseverado.

    Y es que, salvo que el recuento del voto emigrante en la provincia de Ourense --con un escaño en juego entre PPdeG y PSdeG-- varíe el resultado y permita a los socialistas sumar un nuevo diputado y deshacer el empate, el acuerdo será imprescindible para el reparto de puestos que no corresponden a los populares (con mayoría absoluta) en la Mesa, órgano rector de la Cámara.

   En concreto, el reglamento estipula que, tras la constitución del Parlamento el día 21 de octubre, la primera decisión que adoptará el pleno es la elección de los miembros de la Mesa. El presidente, puesto que se elige por mayoría absoluta, lo señalará el PP, al igual que la vicepresidencia primera y con la secretaría.

   La vicepresidencia segunda y de la vicesecretaría en las votaciones siguientes sí requerirá el diálogo, ya que si cada grupo votase a su propio candidato, el BNG (con seis diputados) quedaría fuera y habría empate en el número de votos PSdeG y En Marea. El reglamento determina que, para solucionar esta cuestión, se harán votaciones sucesivas hasta que se solvente el problema, lo que abre varios escenarios de posibles pactos.

REPARTO SIN CUOTAS

   A la espera de que arranquen estas negociaciones, Villares ha aprovechado su intervención ante los medios para garantizar que la división de funciones en el grupo no se hará "en ningún caso" en función de las cuotas de los partidos --la dirección de Podemos ya había descartado exigir un peso específico--, sino de acuerdo con las "necesidades" y las "fortalezas" de cada diputado.

   "Mantendremos el equilibrio estatutario que se prevé en función del ámbito competencial de cada diputado; en segundo lugar, del ámbito territorial; y del ámbito de la paridad", ha añadido, antes de concretar que el encuentro de este jueves, en todo caso, supone "una primera toma de contacto" y no se ha convocado la cita para concretar el reparto de funciones.

   Preguntado acerca de si le gustaría contar en la dirección del grupo con los dos diputados con más experiencia --Antón Sánchez y Eva Solla, que formaron parte de AGE en la pasada legislatura--, se ha limitado a señalar que este jueves "tendrán un papel fundamental" a la hora de trasladar a los nuevos parlamentarios su experiencia, pero no ha ido más allá.

   "Su primera función será la transmisión de esa experiencia; hoy no haremos ninguna división concreta de las funciones de trabajo, pero el trabajo acumulado será algo que emplearemos todos bien como ejemplo a seguir los próximos cuatro años", ha asegurado.

   Villares también ha avanzado que habrá más encuentros de aquí al 21 para concretar el reparto de áreas y las decisiones de carácter orgánico, que se materializarán "aplicando los estatutos de la organización". Todo ello, con el objetivo de ser "lo más eficaces" que se pueda en plano "institucional", pero sobre todo "en el trabajo de calle", que ve "fundamental".

EL "TRABAJO DE CALLE", CLAVE

    Al respecto, ha remarcado la importancia que le concederá En Marea al "trabajo de calle" en la próxima legislatura y vinculado a los análisis de los resultados electorales del pasado domingo. Así, ha constatado que a la organización le faltó "tiempo" para explicar su proyecto político.

   "Ahora nos espera ese camino que vamos a andar; vamos a explicar a los ciudadanos nuestro proyecto, escuchar y, a partir de ahí, aplicar nuestro programa en el Parlamento", ha defendido, con la voluntad de trasladar "el mensaje de la dignidad política" al Pazo de O Hórreo.

   En concreto, ha garantizado que las iniciativas que se defiendan en el ámbito institucional será "un resultante del trabajo de calle" que En Marea hará con todos los sectores y con la población, con la que contactará "a lo largo y ancho del país" para llevar sus inquietudes a la Cámara.

   En esta primera "toma de contacto", en la que aún no se materializará el reparto de áreas, los distintos diputados electos sí que plantearán sus fortalezas. La meta es "cubrir desde el primer momento todos los ámbitos sectoriales, todos los ámbitos territoriales". "Tener claro que En Marea nació para estar con la gente y para llevar esa dignidad a la política activa del Parlamento", ha zanjado.