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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
El sector del metal gallego llama no "perder tiempo" en la implantación de eólica marina y apremia al Gobierno central a convocar subastas en el actual contexto de crisis energética a raíz de la guerra en Oriente Próximo.
En una entrevista con Europa Press, el secretario general de la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (Asime), Enrique Mallón, apunta que la apertura de consultas para la primera subasta anunciada por el Ministerio para la Transición Ecológica "llega con retraso", pero valora como "una buena noticia que por fin se den los pasos necesarios para impulsar esta energía limpia", una cuestión "clave" para reducir la factura energética de particulares e industrias.
Sobre la opción de que Canarias pueda copar el lanzamiento de la eólica marina en España por delante de Galicia en la primera subasta, el responsable de Asime explica: "Respecto de la demarcación geográfica, en ningún momento se ha comunicado oficialmente que la subasta vaya a circunscribirse solo a Canarias, y nuestra reivindicación es que, por supuesto, Galicia también esté en esa primera puja".
Confía en que este mismo año Galicia entre en juego en las subastas de proyectos. "Ya hemos enviado las alegaciones correspondientes desde los distintos grupos de interés, ahora deben valorarlas desde el ejecutivo, pero sin duda no debiéramos perder tiempo, es momento de agilizar esta cuestión".
Reflexiona acerca de que "partir desde un inicio con dos o tres regiones de alto potencial, como lo son Canarias y Galicia, permitiría movilizar varios polos industriales en paralelo, beneficiando un mayor aprendizaje, inversiones competitivas y una adecuada ordenación del territorio". Opina que otorgaría "también certidumbre a la cadena de valor, que lleva muchos años esperando esta regulación para poder traducir proyectos en inversiones reales y viables".
Una de las cuestiones que se ha trasladado desde Galicia en las alegaciones "es la necesidad de repercutir adecuadamente la implantación eólica marina en reducción de costes energéticos, valorar la capacidad industrial de los promotores que se presenten a las subastas, y ponderar con especial fuerza la componente industrial local".
"Queremos que en las subastas haya una valoración de la capacidad industrial real del promotor para ejecutar esos parques y que se valore en la justa medida el componente local. No queremos que se ponga una barrera absoluta a productos que vengan de fuera, pero tampoco sería lógico que no apostemos por la fabricación local, por lo que en ese sentido debemos dialogar con el Gobierno de España para que esta oportunidad histórica repercuta positivamente en nuestros hogares y en nuestra industria a través de una menor factura energética, ese es nuestro principal objetivo", afirma.
UNOS 5.000 EMPLEOS DURANTE UNA DÉCADA
Actualmente, hay en Galicia 3.000 personas que trabajan directamente y 2.000 de forma indirecta en eólica 'offshore', según cálculos de Asime.
Estima que el desarrollo de la eólica marina puede generar 5.000 nuevos empleos directos en los próximos 10 años en Galicia y generar un efecto tractor en 200 empresas.
"Hay más de 60 empresas gallegas que tienen gran parte de su facturación anual dedicada a la eólica marina y otras 120 que trabajan puntualmente para ella", relata.
Apunta a la oportunidad que supone para la industria gallega, pues "hoy en día en Europa solo hay capacidad para proveer a un 50% de todos los parques eólicos marinos que se planea desarrollar". Y remarca que tres de los cinco únicos parques eólicos flotantes implantados en Europa cuentan con "componentes y tecnología gallega".
"Queremos seguir exportando, que es el que hicimos la ahora; pero también creemos muy conveniente que, cerca de nuestras costas, allá donde sea viable y compatible, se puedan implantar parques eólicos marinos para ser proveedores también en nuestras propias fronteras", concluye Mallón.
MÁS DE UNA VEINTENA DE PROYECTOS
Según la documentación que figura en la web del Ministerio para la Transición Ecológica, hay un total de 24 proyectos de eólica marina presentados en Galicia, que alcanzan más de 12 gigavatios (GW). Ibedrola, Ferrovial, Repsol o Elawan --filial de la japonesa Onix-- son algunas de las compañías que optan a hacerse un hueco en la costa gallega con sus infraestructuras.
El parque marino flotante Nordés (de Plenitude, BlueFloat y Sener), de 1.200 megavatios, es el de mayor capacidad entre los presentados en la comunidad. Situado a 30 kilómetros de la costa ártabra, busca cubrir el 13% de la demanda eléctrica de Galicia. No obstante, en la información aportada al Ministerio se observan dos fases: una primera, con una potencia de 525 megavatios, con posibilidad de incrementar con otros 675 megavatios "condicionadas en todo caso por la disponibilidad de capacidad en los nodos de REE" y los plazos de tramitación.
Le siguen los 1.000 megavatios del parque de eólica marina Galwind (Cobra), en Estaca de Bares, entre las provincias de A Coruña y Lugo.
Con todo, Repsol es la compañía que proyecta los parques más ambiciosos, con un total de cuatro (parques Atlántico 1-4), que en conjunto suman unos 3.200 megavatios con decenas de aerogeneradores.
Los llamados Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) recogen cinco zonas de implantación (NOR 1-5) frente a la costa gallega --cuatro de ellas frente a las provincias de A Coruña y Lugo y otra en el Baixo Miño--.
Mientras, la Xunta, que ha creado un Observatorio da Eólica Mariña de Galicia, también urge mayor velocidad al Gobierno. La conselleira de Industria, María Jesús Lorenzana, llegó a tachar de "desesperante el ritmo del Ministerio de Transición Ecológica con el desarrollo de la eólica marina", y exige que la comunidad gallega sea "de las primeras" en su puesta en marcha.
PRIMERA SUBASTA
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha cerrado la consulta pública previa a la orden por la que se aprueben las bases del primer procedimiento de concurrencia competitiva de las instalaciones eólicas marinas, en lo que supone así el pistoletazo de salida para llevar a cabo la primera subasta para esta tecnología en España.
Así, se prevé un procedimiento de concurrencia competitiva en el que deberán participar las instalaciones renovables marinas y que servirá para otorgar simultáneamente a las instalaciones un régimen económico, la reserva de la capacidad de acceso en un nudo concreto de la red de transporte de energía eléctrica y la prioridad en el otorgamiento de la concesión de ocupación del dominio público marítimo-terrestre.
La Hoja de Ruta de la Eólica Marina y las Energías del Mar, y la actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, establecen los objetivos de alcanzar entre uno y tres gigavatios (GW) de eólica marina para 2030 en el país.
Europa cuenta con 37 GW de eólica marina instalada. En España, por la profundidad de sus costas, se requiere tecnología flotante, aún menos madura que la fija, pero con gran potencial para descarbonización y desarrollo industrial.
Enfrente, el sector de la pesca gallego y ecologistas han mostrado su rechazo a estos planes al denunciar el impacto que supondrán.