Publicado 23/01/2021 16:52CET

Piden 12 años de cárcel para un acusado de abusar de una niña durante los 3 años en que convivió con ella y su familia

Fiscalía reprocha al progenitor no haber denunciado los hechos y haber permitido al procesado convivir con la menor

VIGO, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía pide penas que suman 12 años de cárcel para un hombre acusado de abusar sexualmente de una niña de forma continuada durante los tres años en los que convivió con la menor y su familia, y que será juzgado este miércoles en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.

Según el escrito de acusación pública, el procesado vivió en una casa, en verano de 2011, junto a otro varón, su mujer y la hija de ésta, de 9 años de edad. Al poco de empezar la convivencia, empezó a acudir por las noches a la sala en la que dormía la niña, prácticamente a diario, y le realizaba tocamientos en los pechos y en la vagina, al tiempo que le pedía que no se lo contara "a nadie".

En octubre de ese año, la familia, incluido un hermano de la niña, se trasladó a vivir a casa de la abuela materna de la menor, y poco después, el acusado también se alojó en esa vivienda, de modo que los abusos continuaron hasta finales del año 2014.

En alguna ocasión, el hombre se desnudó ante la niña e intentó quitarle a ella la ropa, pero acabó desistiendo por los gritos de la menor. En una noche indeterminada de 2014, relata la Fiscalía, la abuela de la menor sorprendió al acusado tumbado junto a la niña enseñándole vídeos de contenido pornográfico, por lo que lo echó de su casa.

El ministerio público considera al procesado autor de dos delitos continuados de abuso sexual a menor, y pide que sea condenado a un total de 12 años de cárcel. Asimismo, reclama que se le prohíba acercarse a la víctima por un periodo de 14 años y que la indemnice en 6.000 euros por los daños morales.

CONDUCTA "NEGLIGENTE" DEL PROGENITOR

Por otra parte, la Fiscalía pide el sobreseimiento de las actuaciones con respecto al padre de la niña porque, si bien hay indicios de que pudo haber tenido conocimiento del primer delito de abuso sexual, no hay pruebas de su participación, ni tampoco de que tuviera conocimiento del segundo delito.

No obstante, la acusación pública reprueba la actitud "negligente y apática" del progenitor, por no haber denunciado los hechos y haber permitido al acusado volver a convivir con la familia, sin vigilar que la menor estuviera a salvo.