La concejal de Urbanismo de Vigo, María José Caride, en el Pleno municipal. - CONCELLO DE VIGO
VIGO, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Ayuntamiento de Vigo ha dado luz verde este lunes a la ordenanza de regulación de la viviendas de uso turístico (VUT), con el voto contrario de PP y BNG que han criticado, por un lado, la falta de "planificación" en materia de vivienda (segun los 'populares' y, por otro, la falta de mayor contundencia (según han censurado los nacionalistas).
La ordenanza ha sido defendida por la concejal de Urbanismo, María José Caride, que ha subrayado que la nueva normativa persigue garantizar el acceso a la vivienda residencial, mantener la convivencia y aportar seguridad jurídica.
Así, ha explicado que el crecimiento del turismo en la ciudad y el nuevo modelo económico basado en el turismo urbano han afectado al acceso a la vivienda residencial y han "tensionado los precios", lo que hace necesaria una regulación como ésta.
La ordenanza recoge, entre otras cuestiones, que solo podrán implantarse VUT en edificios de uso completo destinado a este fin o en plantas altas y bajas, siempre que se garantice la independencia de acceso respecto a las viviendas residenciales.
Por otra parte, no se permitirá la implantación de viviendas turísticas en aquellas que fueron objeto de rehabilitación o de reformas con ayudas públicas, ni en las que cuenten con algún tipo de protección pública.
El Ayuntamiento podrá declarar, previo estudio y tramitación administrativa, ciertas áreas, barrios o calles como "zonas saturadas o de intensidad limitada" para el uso de VUT.
CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN
El grupo municipal del PP ha criticado que el gobierno local "llega tarde" en este ámbito, y ha advertido de que la ordenanza "recorta derechos individuales", llegando a hablar de una "expropiación regulatoria encubierta".
La portavoz 'popular', Luisa Sánchez, ha calificado la nueva norma como una "cortina de humo" para ocultar la falta de planificación por parte del gobierno municipal, que "lleva 18 años sin política de vivienda y sin parque público de vivienda". Además, ha añadido que "limitar las VUT no bajará el precio de la vivienda" y que "Vigo no necesita más prohibiciones, sino planificación e inversión pública".
Por su parte, el portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas, ha acusado al gobierno local de pretender hacer creer que "mete en cintura" un "fenómeno ultraespeculativo" como es el de las viviendas turísticas. Al respecto, ha recordado que Vigo tiene actualmente más de 2.400 VUT y que, en los últimos tres (cuando más han aumentado), "no se ha realizado ni una sola inspección" por parte del Ayuntamiento.
Para el edil nacionalista, la nueva ordenanza recoge "medidas muy laxas" y carece de "controles efectivos". "Vigo necesita una ordenanza más valiente, útil y jurídicamente sostenible", ha proclamado, al tiempo que ha insistido en que hay 5 viviendas turísticas por cada una disponible para alquiler residencial.
Finalmente, la norma ha sido aprobada con los votos de los concejales del gobierno socialista, y el voto contrario de PP y BNG (que planteó un voto particular que fue rechazado).