Queda visto para sentencia en Ferrol el juicio contra trabajadores acusados de coacciones en la huelga general de 2001

Actualizado 20/11/2007 21:00:26 CET

FERROL, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal Número 1 de Ferrol dejó visto para sentencia el juicio contra tres supuestos integrantes de un piquete en la huelga general de junio de 2001 a los que se acusa de coacciones por obturar las cerraduras de establecimientos y puestos comerciales.

La Fiscalía solicita dos años de prisión y multas de mil euros para los encausados Mauricio Castro, Paulo Rico Painceiras e Ismael Pico Pita. La acusación sostiene que en la madrugada del 14 de junio taparon con silicona las cerraduras de locales comerciales de los mercados municipales de Recimil y Caranza; del colegio público Manuel Masdías; de establecimientos de las calles Real, Dolores, Magdalena y Amboage, y del centro comercial Porta Nova.

El objetivo de estas acciones sería evitar que abriesen sus locales al día siguiente, en la jornada convocada de huelga. El Ayuntamiento de Ferrol y el centro comercial mantienen sus reclamaciones de indemnización.

La defensa de los trabajadores solicitó la libre absolución, porque considera que no puede ser probada su participación en los hechos denunciados, ya que los acusados solo fueron identificados cuando caminaban por la calle. Además, la silicona que fue localizada en la mochila de uno de los trabajadores todavía no había sido utilizada.

El sindicato CIG convocó una concentración de delegados sindicales a las puertas del juzgado a las 10.00 horas, en la que participaron una quincena de personas para mostrar su solidaridad con los trabajadores acusados.

El secretario comarcal de la CIG, Xesús Anxo López Pintos, también defendió la inocencia de los acusados. Aseguró que "en aquel momento el Partido Popular intentaba que la huelga no fuese adelante y que fuese un fracaso, así que buscaron chivos expiatorios", con "persecuciones a afiliados y seguidores de la CIG".