El responsable del cuadro de velocidades dice que la petición de evitar saltos no afectaba a Angrois

El responsable del cuadro de velocidades dice que no afectaba a Angrois
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Publicado 07/11/2018 12:41:22CET

   MADRID / SANTIAGO DE COMPOSTELA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El exdirector de Vía de Alta Velocidad y subdirector de Vía de Adif, José Manuel Galindo, ha afirmado que la petición de corregir el cuadro de velocidades máximas para evitar saltos de velocidad en la línea en la que se accidentó un tren Alvia en el barrio compostelano de Angrois no afectaba a la curva de A Grandeira, precisamente en la que había que pasar de 200 a 80 kilómetros por hora después de un trayecto casi rectilíneo y en la que murieron 80 personas y 144 resultaron heridas en julio de 2013.

   En concreto, en junio de 2011, una reunión en la que estuvo presente Galindo, como refleja un acta de Adif que consta en el sumario judicial, pedía modificar el cuadro de velocidades máximas en el tramo de entrada en Santiago para evitar saltos de velocidad.

   Según ha asegurado Galindo, esto no afectaba a la curva de A Grandeira --en la que se pasa de 200 a 80 kilómetros por hora-- sino a otras tres curvas posteriores que están próximas entre sí y que por cuestiones físicas presentaban velocidades distintas.

   El acta no habla de las curvas siguientes, que son las correspondientes a la línea 822, sino de la línea 082 con la 822, que sí incluye la curva de A Grandeira, cuyo salto fue controlado con una baliza instalada después de la tragedia.

   Por su parte, Galindo ha afirmado que era "absurdo" colocar señalizaciones distintas con tan poca distancia entre las curvas y que los trenes no podían frenar y acelerar con tan poca separación. Por ello, ha defendido que se decidió homogeneizar el trazado posterior a la curva de A Grandeira fijando una velocidad de 65 kilómetros por hora en las tres curvas posteriores y de 60 kilómetros por hora ya entrando en la estación de Santiago.

    De esta forma, en la comisión de investigación del siniestro en el Congerso de los Diputados, ha garantizado que se cumplió con el acta de la reunión que pedía corregir el cuadro de velocidades máximas para evitar saltos de velocidad, al asegurar que la solicitud se correspondía con curvas posteriores.

   Cinco años después del accidente sigue existiendo una transición de 200 a 80 kilómetros por hora en la curva en la que murieron 80 personas, controlada ahora por la citada baliza.

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