SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -
El magistrado de la plaza 1 de la sección de lo contencioso de Santiago ha ratificado la suspensión de ocho años a una ginecóloga del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) por humillar e insultar a compañeras y pacientes. En total, se presentaron 34 reclamaciones desde marzo de 2022 a febrero de 2024.
Según se expone en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press y que avanzó Praza, la doctora no escuchaba ni permitía a las pacientes explicarse sobre su estado de salud. Unos hechos que corroboró una compañera, que señala que "nunca vio una situación semejante, pese a haber trabajado con varios ginecólogos".
Asimismo, se describe su comportamiento como "irrespetuoso, vejatorio y desconsiderado" con compañeros y pacientes, expresando frases como "me importa una mierda como te llames" o "que estaba hasta las narices de novatas gilipollas de mierda", dirigidos a enfermeras con las que trabajaba.
Igualmente se infieren conductas por las que la ginecóloga "no cumplió con la normativa vigente" ni en materia de documentación clínica, al entregar a las pacientes copia del curso clínico realizado por diferentes profesionales, ni en materia de cumplimentación de recetas, ni en materia de confidencialidad de los datos clínicos.
De hecho, sobre este punto, la sentencia hace referencia a la vulneración del derecho a la intimidad de las pacientes, debido a que, estando en la sala de espera la doctora pronunciaba el nombre y apellidos de alguna de ellas seguido de su enfermedad. En este caso, la paciente reprochó a la facultativa su actitud, y la doctora "no pidió perdón", por lo que acabó llorando de "impotencia".
A raíz de estas situaciones, pacientes y compañeras experimentaron "cuadros de ansiedad" que las motivaron a ir al servicio de Urgencias y se generó una sobrecarga asistencial para el resto de facultativos del área, tanto a nivel asistencial --por repetición de consultas o cambio de especialista-- como docente ante la "nula participación" de la doctora en actividades con los residentes.
Además, generó que desde marzo de 2022 a febrero de 2024 se presentasen un total de 34 reclamaciones; todas ellas, señala la sentencia, "incluidas y valoradas prudentemente" en el expediente disciplinario. Adicionalmente, el informe realizado por la Jefatura de Servicio en diciembre de 2023 refleja esa repercusión en el servicio: "Son incontables las quejas/reclamaciones verbales recibidas sobre la doctora desde el personal de enfermería, matronas, residentes y ginecólogos del Servicio"
Por los hechos anteriormente mencionados, la Secretaría Xeral Técnica de la Consellería de Sanidad consideró que la doctora había incurrido en diversas falsas disciplinarias "muy graves" y le impuso ocho años de suspensión. Ante esto, la ginecóloga decidió recurrir la decisión a la justicia.
Finalmente, el magistrado ha ratificado dicha sanción concluyendo que "los hechos imputables a la demandante han sido tan reprochables y las penas impuestas tan ajustadas y ponderadas que en modo alguno pueden minorarse". En este sentido, ha señalado que si "pudiese tener un mínimo de dudas al respecto de la minoración o modulación de la pena impuesta, tras la lectura del expediente administrativo aquella posibilidad ha sido descartada de plano".
Con todo, cabe disponer recurso de apelación ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xusticia de Galicia.