SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del Consello Consultivo de Galicia, Teresa Conde-Pumpido, ha abordado este lunes los cambios en las relaciones médico-paciente para defender el consentimiento informado como "un derecho esencial" de los usuarios de la sanidad. "Sea para una operación puntual, un testamento vital o una donación de órganos", ha subrayado, citando la exigencia que marca el Tribunal Constitucional para el respeto de la dignidad de la persona.
En declaraciones a los medios antes de la presentación del libro 'La prestación de servicios sanitarios ante los retos del siglo XXI' --elaborado por profesionales de los ámbitos médico y jurídico--, Conde-Pumpido ha llamado a darse cuenta de que "el eje de la prestación sanitaria es el paciente" y que éste "no es sólo una persona que necesita ayuda", sino que es "el responsable de su salud".
"Tiene que poder decidir libremente lo que quiere y para eso tiene que ser informado, para tomar una decisión", ha remarcado, para advertir de que "las responsabilidades sanitarias van a venir, principalmente, de no respetar esos derechos del paciente".
Posteriormente, en el discurso de presentación, ha incidido en lo "triste" que sería, sobre todo en un momento de crisis como el actual, que la Administración pública sanitaria deba afrontar indemnizaciones por "no tener en cuenta ese consentimiento informado". Sin obviar que el proceso no figura en ninguna ley autonómica ni estatal, ha remarcado que "debe hacerse con el tiempo suficiente para que el paciente pueda tomar una decisión".
"SÍ" ES VIABLE
Preguntada por los periodistas, Teresa Conde-Pumpido ha asegurado que "sí" es viable aplicar este nuevo concepto sanitario en la actual coyuntura económica. "El paciente tiene que saber cuáles son sus derechos y decidir, dentro de lo que se le puede ofrecer", ha explicado, consciente de que "a lo mejor, hay cosas que no se le pueden ofrecer".
"Pero tienes que saber que puedes elegir, conocer las alternativas y los riesgos", ha resumido, dado que es la propia persona afectada la que "va a sufrir las consecuencias" o "recibir los beneficios".
En cuanto al riesgo que corre el sistema público de salud debido a la crisis, ha deseado que "no esté en peligro", si bien ha admitido que "la situación no está para hacer predicciones". En cualquier caso, ha rechazado abordar "soluciones políticas" como el copago el cobro de comidas o duchas de los pacientes. "Los derechos esenciales no están ahí, sino en la decisión del paciente", ha resuelto.
LA BASE, "LA CONFIANZA"
Ante los redactores del libro, la presidenta del Consultivo ha hecho hincapié en el cambio en la relación de médicos y pacientes, toda vez que los últimos son "profanos" en materia sanitaria. "Se pasa de esa relación de confianza a otra que también requiere confianza en la recepción de la información completa para poder decidir", ha descrito.
En este aspecto también ha reparado Belén Trigo, una de las coordinadoras del libro, quien ha explicado a los medios que los facultativos tenían una posición "casi de superioridad" con respecto a los enfermos, que únicamente "se tomaban los medicamentos y no tenían nada que decir", mientras que, a partir de "mediados del siglo XX", se "intenta" buscar más "la igualdad".
"Esta idea, que en principio parece tan sencilla, ha cambiado totalmente el modelo de prestación y tiene enormes repercusiones en la sanidad pública y privada", ha señalado, para detallar que afecta "al ámbito de los seguros, a la responsabilidad...".
A preguntas de los informadores, ha explicado que la obra no trata la eutanasia "propiamente dicha", aunque sí aborda aspectos "próximos" a ella como las instrucciones previas, que recogen aspectos como "el encarnizamiento terapéutico y los cuidados que se quieren recibir o no", por ejemplo, por parte de los enfermos terminales.
"Son situaciones en las que el enfermo no tiene capacidad o conciencia para decidir, por lo que previamente deja manifestada cuál es su voluntad para esas circunstancias", ha precisado Trigo.
EL PACIENTE, EL "CORAZÓN" DE LA SANIDAD
En el acto de presentación de este trabajo, que parte de la celebración de un curso de verano de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) sobre esta materia, también ha participado la secretaria xeral de la Consellería de Sanidade, Sagrario Pérez Castellanos.
Ha coincidido con Conde-Pumpido en que el paciente debe ser "el corazón" del sistema y quien tome "las decisiones sobre su propia salud". En este camino, según ha dicho, se orientan los principios rectores del Servizo Galego de Saúde (Sergas), que también inciden en la "corresponsabilidad" de los usuarios en el mantenimiento del sistema.
"El paciente debe tener un comportamiento activo de cuidar y hacerse cargo del sistema, debe ser un aliado en la sensatez y la exigencia", ha subrayado la alto cargo del departamento que lidera Pilar Farjas.
QUE LA DONACIÓN NO DEPENDA DE LAS FAMILIAS
Tras mostrar su acuerdo con el "respeto a la voluntad del paciente" en lo que atañe a las instrucciones previas, ha opinado que la donación de órganos "no puede permanecer por más tiempo en el único terreno del altruismo".
"Debe darse una buena formación a los profesionales en la búsqueda de la empatía de los posibles donantes, sobre la normalización de la donación", ha defendido, al tiempo que ha juzgado que la decisión "voluntaria" de donar órganos o tejidos debería formar parte del documento de instrucciones previas "con toda la carga legal que esto supone".
De este modo, según ha dicho, "no dependerá de la decisión de la familia", a la que, no obstante, sí se le seguirá comunicando "por ética social".