Actualizado 31/12/2007 22:19 CET

Touriño pide la unión de fuerzas políticas y sociedad para afrontar la ordenación territorial y la protección ambiental

Apela a evitar la "confrontación estéril" para abordar las "verdades incómodas" que padece Galicia y valora el progreso social y económico

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, apeló hoy al consenso y a la unión de las fuerzas políticas y de toda la sociedad para afrontar los "grandes desafíos" de la comunidad para 2008, que situó en la ordenación del territorio y en la protección del medioambiente.

En el tradicional mensaje institucional de Fin de Año, en el que interviene por tercera vez tras asumir el Gobierno en agosto de 2005, Touriño abogó por el diálogo y por evitar "la confrontación estéril" en estas cuestiones y defendió aplicar en Galicia "los mismos criterios que rigen en el mundo global".

En este sentido, hizo alusión al documental sobre el cambio climático de Al Gore, 'Una verdad incómoda', y aseguró que estas "verdades incómodas" existen también a escala gallega relacionadas con el territorio y el medioambiente. Además, alertó de que son necesarios "consensos globales y generosos de las distintas opciones políticas y de los distintos territorios".

"Esa es la vía para avanzar en la construcción de esa Galicia más próspera, más justa, más equilibrada que deseamos", enfatizó el mandatario, que, con todo, también destacó el progreso registrado durante el año que hoy termina en la "configuración del territorio como espacio para vivir, convivir y preservar".

ESTABILIDAD INSTITUCIONAL.

El presidente aprovechó para hacer balance de 2007, que calificó como año de "estabilidad y progreso". "Estabilidad institucional, la fuente que alimenta la confianza de los emprendedores y de los ciudadanos en general", aseveró, y de "estabilidad social, el mejor fertilizante para que florezcan, vigorosos, los frutos del desarrollo".

De este modo, aludió a los datos del empleo en la comunidad en los últimos doce meses, en los que la población activa superó la cifra de 1,3 millones de personas. "Nunca, hasta ahora, había dispuesto Galicia de tantos brazos y cerebros involucrados en la tarea de crear riqueza", interpretó.

También, remarcó el "progreso" registrado en el terreno social, gracias a los avances en la atención a los dependientes o a la ampliación de los derechos de los pacientes. En este mismo bloque englobó medidas como el reconocimiento del trabajo en igualdad --plasmado en una ley--, la lucha contra la violencia de género, o la gratuidad de los libros de texto. Por último, citó la potenciación del sistema educativo y de la innovación, la proyección en los mercados internacionales y el fomento de la sociedad del conocimiento.

NO DORMIRSE.

No obstante, el presidente advirtió de que "no conviene dormirse" porque la comunidad "es una obra en permanente construcción", e incidió en su llamamiento a la unidad para abordar los "desafíos de futuro". "Esta Galicia que está en marcha inspira confianza más allá de nuestras fronteras", enfatizó al final de la alocución, y expuso que "está preparada para cruzar el puente que separa los sueños de la realidad".

Antes, Touriño, que dedicó un reconocimiento especial a los gallegos ausentes de sus casas --como soldados en misión de paz o marineros--, se refirió al centenario del Himno gallego, celebrado durante este mes de diciembre. Así, parafraseó uno de sus versos para definirlo como "rayo transparente" que "atraviesa los cinco continentes para identificar la galleguidad universal".

En esta línea, rindió homenaje a los emigrantes gallegos como "mejor modelo de los 'bos y xenerosos' que proclama el himno" ya que "devolvieron a Galicia, acrecentadas, las oportunidades que ésta les negó". "Tendieron los puentes que proyectan Galicia al exterior y abrieron los poros de nuestra tierra a todos los vientos y acentos culturales", proclamó.

CENTENARIO DEL HIMNO.

Asimismo, recordó que las notas de Pascual Veiga y los versos de Eduardo Pondal siguen siendo los mismos que en su primera interpretación pública en 1907 en La Habana. A su juicio, este hecho simboliza "la permanencia" de la identidad cultural del país, "sus deseos de libertad y su insobornable compromiso con el 'Fogar de Breogán'" al que canta el himno.

Sin embargo, puso en valor la "profunda transformación" experimentada por la comunidad en este tiempo y contrapuso el país que entonaba el himno "con el corazón encogido por la saudade" con la Galicia actual. "Se superó el estereotipo que nos convertía en seres sumisos en la desconfianza, en el individualismo minifundista y en el conservadurismo que esteriliza", reflexionó.

Por ello, el jefe del Ejecutivo adujo que los gallegos de hoy "confían en sus fuerzas y en su capacidad transformadora" y apostilló que la democracia y el autogobierno "canalizan esa energía colectiva y hacen que Galicia un espléndido ejemplo de los beneficios de la autonomía política".