Publicado 26/06/2018 17:22CET

Los tres delegados sindicales acusados de coacción durante la huelga de justicia denuncian "represión" de la Xunta

Dos portavoces de STAJ y uno de AXG-CUT declaran en la Fiscalía de Pontevedra que no realizaron "ningún tipo de coacción"

PONTEVEDRA, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Tres representantes sindicales acudieron este martes a declarar ante el Fiscal Jefe de la Audiencia de Pontevedra, Juan Carlos Aladro, en calidad de investigados por supuestas coacciones durante la huelga de la justicia, asunto que han achacado a un acto de "represión" por parte de la Xunta.

En concreto, se trata de los portavoces de Alternativas na Xustiza-CUT (AXG-CUT), Fina Iglesias y Pablo Valeiras, y de STAJ, Enrique Araújo, quien también ha culpado al sindicato SPJ-USO de actuar "con la ayuda de la Fiscalía".

Con ello, Araújo se ha referido al origen de la investigación que achaca a una denuncia ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia presentada por un delegado de Ourense de SPJ-USO por supuestas coacciones el día de la votación del acuerdo.

Para apoyar a sus compañeros investigados, medio centenar de trabajadores ha protagonizado este martes una concentración de protesta a las puertas del edificio de los juzgados de A Parda, donde tiene su despacho el Fiscal jefe "amiguísimo de Rueda".

A todos ellos, Araújo les ha comentado que "no les gusta estar en esta situación" pero que están "tranquilos" porque, según ha apuntado el portavoz de STAJ, "saben que de los hechos que nos imputan no ocurrió absolutamente nada".

Asimismo, ha asegurado que no hubo "ningún tipo de coacción" a los miembros de la mesa electoral ni a los representantes de otros sindicatos: "No se le pidió el voto a nadie ni se intentó presionar absolutamente a nadie para que cambiase el sentido de su voto".

"CAZA Y CAPTURA" DE SINDICATOS

Además, Araújo ha reprochado a la Fiscalía que este "actuando como una parte implicada en este proceso" y los tres han criticado las actuaciones que lleva a cabo, algo que su compañero Valeiras no ha dudado en calificar de operación de "caza y captura de tres sindicatos que estuvimos en contra del preacuerdo" y que ha enmarcado en un "juego de poder".

El representante de AXG-CUT también ha expresado su "tristeza como sindicalista" por la actitud de un "sindicato amarillo", tal y como ha identificado a SPJ-USO, al que ha acusado de colaborar junto a CC.OO., UGT y CSIF en un "cierre en falso" del conflicto laboral en la administración de Justicia gallega.

Finalmente, su compañera Fina Iglesias ha declarado que, como sindicalista, "su deber es defender los derechos de los trabajadores", que fue lo que, según sus palabras, hizo "durante todo el tiempo de la huelga", enmarcando la "tensión" vivida en la jornada de votación del preacuerdo como "algo normal, ya que la gente estaba enfadada" por la "traición" y el "desgaste" de tres meses de paro, según ha concluido. "No tengo nada por lo que arrepentirme", ha insistido Iglesias.

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