Vecinos de Santiso dicen que la finca de la fiesta "siempre fue suya" y Obispado de Lugo alega propiedad

Juicio por el 'campo da feira' de Ribadulla, en Santiso.
BEA VILA
Europa Press Galicia
Actualizado: jueves, 24 febrero 2011 16:14

Los habitantes confían en que "se resuelva de una vez" el conflicto y rechazan comprar el terreno si se falla en contra

ARZÚA (A CORUÑA), 24 (EUROPA PRESS)

Los vecinos de la parroquia de Ribadulla, en la localidad coruñesa de Santiso, defienden que los terrenos donde celebran las fiestas del lugar "siempre fueron suyos", pero el Obispado de Lugo reclama la titularidad de esta finca y lo argumenta en base a un "título de propiedad".

En estos términos se ha desarrollado la vista celebrada este jueves en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Arzúa, en la que los vecinos demandados por la Diócesis de Lugo han recalcado que el conocido como 'campo da festa' es propiedad del pueblo de Ribadulla. En contraposición, tal y como ha explicado el abogado de la parte denunciante, Alejandro Fernández Pumarino, el Obispado asegura se titular tanto de la iglesia, como de la casa rectoral, el cementerio y la finca del edificio eclesiástico.

El representante legal de los demandados, José López, ha asegurado, en declaraciones a los medios al concluir la vista, que el documento sólo es un "convenio expropiatorio" de los anteriores terrenos --incluida la iglesia, el camposanto y la casa rectoral--. De esta manera, ha explicado que, de la misma forma que antes los edificios eclesiásticos y el cementerio eran del Obispado, y el campo de la fiesta de los vecinos; la expropiación deja en igual situación las propiedades de la Iglesia y de los vecinos.

El acto expropiatorio de los terrenos se remonta a finales de los años 60, cuando en el lugar donde estaba ubicada la iglesia se situó un embalse construido por la empresa Moncabril. Uno de los constructores de esta empresa acudió como testigo en esta vista, el cual, según el presidente de la Asociación de Vecinos, Luis García Campos, declaró "favorablemente" a los vecinos.

La divergencia entre demandantes y demandados es, de hecho, si en el proceso de expropiación de estos terrenos, se determinó que el 'campo da festa' es titularidad de los vecinos o del Obispado. La diócesis intentó hace dos años vender los terrenos a un comprador que quería adquirir la casa rectoral y el terreno anexo, ubicado en la zona sur, lo que motivó la oposición vecinal y el inicio del conflicto judicial.

Para el abogado de los habitantes de Ribadulla, éstos son "propietarios por posesión", es decir, por celebrar año tras años su fiestas patronales, durante más de 30, y otros eventos en ese lugar. Al respecto, aclaró que no es preciso un documento que acredite esa titularidad.

"No hay ninguna prueba que le dé la propiedad (al Obispado), el documento que tienen es un convenio expropiatorio", ha manifestado José López.

En contraposición, el letrado que representa a la entidad religiosa sostuvo que el Obispado tiene "un título de propiedad de escritura pública", del año 67 por el que Moncabril, para poder anegar la iglesia rectoral anterior., compró a un vecino los terrenos donde volvió a ubicar las propiedades de la Iglesia.

Según dijo, "en un determinado momento, unos vecinos, no todos, pactaron hacer una escritura atribuyéndose un trozo de la finca", en el cual, ha agregado, el Obispado, les permitió hacer la fiesta. Reconoció que, desde entonces, siempre se celebran los festejos allí e indicó que, por este hecho, "ellos se consideran dueños de la finca".

No obstante, ha explicado, el Obispado estima lo contrario. "Los vecinos no tienen memoria de lo que ocurrió en el 68 o no recuerdan, o dicen no recordar", ha señalado en referencia a las declaraciones de los habitantes de Ribadulla.

DECLARACIÓN VECINOS Y USO

El abogado de lo demandados asegura que sale del juicio con "sensaciones positivas" porque, a su entender, "quedó absolutamente acreditado por parte de los testimonios de los vecinos", de entre los cuales sólo declararon unos seis en el proceso, al desestimar las partes que lo hiciesen todos porque las manifestaciones eran coincidentes. Ocurrió lo mismo con las llamadas a los testigos, lo cual motivó que se redujese a un sólo día la vista oral --para la que estaba reservada también para este viernes la sala--.

José López destacó que "incluso" el párroco anterior (hubo dos anteriores al actual, el que testificó, Ángel Iglesias Sarandeses, y un segundo que falleció, José Goyanes --y al que los vecinos atribuyen el origen del conflicto--) "reconoció" que los vecinos celebraban allí las fiestas.

Asimismo, el abogado aseguró que "la prueba fundamental" es que el excalcalde", Ramón Villar, que lo fue entre 1979 y 2007, señaló que "el único" campo para las fiestas que los vecinos tenían "después de anegarse" el anterior es sobre el que el Obispado de Lugo reclama la propiedad. "Yo lo que sé es que planté tres árboles en el 'campo da festa", se limitó a decir con retranca el exregidor a la salida de su declaración a los medios.

No obstante, pese a que también el presidente de la Asociación de Vecinos, Luis García Campos, considera que los testigos llamados por el Obispado (entre ellos el constructor) "favorecieron" a los vecinos, el abogado de la parte demandante consideró que, en su "modesto entender, no beneficia para nada la versión de los demandados". "Será su señoría la que diga lo que se entiende", ha aclarado.

Por su parte, según confirmaron fuentes consultadas, los dos peritos llamados a declarar se ratificaron en sus informes previos. El de la parte demandada, sobre la titularidad de un perímetro de más de 2.000 metros cuadrados; y el de la denunciante que esos terrenos que valora en 4.000 euros pertenecen al recinto eclesiástico.

VECINOS

El presidente de la asociación de vecinos de la parroquia de Ribadulla había manifestado antes del inicio del juicio que confía en que esta situación de conflictividad con el Obispado de Lugo "se resuelva de una vez por todas". Tras la vista, ha señalado a los medios de comunicación que el cura que declaró (el anterior al fallecido) dijo que se había comprado el terreno, pero ha rechazado este extremo.

Según García Campos, el sacerdote habría recibido de la constructora "15.000 pesetas (unos 100 euros)" para adquirir esos terrenos que reclama, pero ha afirmado que no se compró nada.

Además, García Campos ha dicho, en la entrada del Juzgado de Arzúa que los vecinos de Ribadulla, parroquia que pertenece a la diócesis de Lugo, no están dispuestos a adquirir el 'campo da feira' porque "no van a comprar lo que ya es de ellos". "¿Tú pagarías por esa chaqueta que llevas puesta?", se preguntó una vecina a las puertas de los juzgados en declaraciones a los medios.

Esta misma vecina ha considerado que es una "locura" que el Obispado de Lugo haya denunciado a todos los habitantes de la población donde se ubica el terreno y ha destacado que tienen el apoyo de las parroquias cercanas.

Otras de las habitantes de Ribadulla, Enriqueta Pintor y Teresa Iglesias, explicaron que les habían preguntado si siempre celebraban en los terrenos del conflicto las fiestas y dijeron que efectivamente allí es el lugar que acoge los eventos de agosto y enero.

Los vecinos comentaron que no tienen un conflicto con el actual párroco, que "no se quiere meter" y, de hecho, afirman que "cuando hay misa, cada quince días", siguen acudiendo. "No creemos en los curas, pero sí en Dios", reflejó García Campos en referencia a lo que le comentaron las vecinas, y quien ha advertido de que están "dispuestos a recurrir hasta donde haga falta".

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