SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Xunta y los tres ayuntamientos gallegos con aeropuerto --Santiago, A Coruña y Vigo-- negociarán de forma conjunta con las aerolíneas de bajo coste las rutas desde cada uno de los aeródromos y el Gobierno gallego estudiará la "posibilidad" de hacer una nueva aportación, que se sume a los 1,07 millones ya repartidos a los tres municipios, para mantener los convenios comprometidos.
La secretaria xeral para o Turismo de la Xunta, Carmen Pardo, defendió, al término de una reunión con los concejales del ramo de los tres ayuntamientos a la que finalmente no acudió el responsable de Vueling, que la propuesta del Gobierno gallego fue desde un inicio que las cuatro partes participasen en la negociación, un extremo que negaron los ediles.
El objetivo, dijo la representante del Ejecutivo gallego, es evitar "solapamientos" y crear "complementaridad y no competitividad" entre los tres aeropuertos gallegos.
Pardo explicó que los factores a tener en cuenta para decidir el reparto de las conexiones deben ser, a juicio del Ejecutivo gallego, el histórico de viajeros recibidos en cada aeródromo, el potencial que tienen, sus servicios y características técnicas, los condicionantes de las compañías aéreas y que el próximo año es Xacobeo. De ellos, dijo, se "deduce" que Santiago continuará teniendo un lugar preeminente.
Turismo presentó a los tres concejales un informe en el que analiza el perfil de los turistas, los mercados de origen y destino y el mapa aeroportuario gallego existente y el "deseable", así como el de Asturias y la situación de los aeropuertos de Porto (Portugal), que constituye la principal competencia para Galicia.
ESTRATEGIA Y PRESUPUESTO
Por su parte, los representantes de los tres ayuntamientos, Xosé Manuel Iglesias (Santiago), Henrique Tello (A Coruña) y Santiago Domínguez (Vigo), criticaron la falta de concreción de la Xunta y pidieron que determine una estrategia y que concrete los fondos disponibles para los aeropuertos gallegos.
En este sentido, Tello apostó por definir cuáles son los destinos "convenientes" para presentárselos a las compañías y que éstas respondan con un presupuesto. A partir de ahí se evaluaría cómo encajarlo en las partidas que el Gobierno gallego ponga a disposición.
La pregunta que se hicieron los concejales durante toda la reunión, dijo Domínguez, fue "qué quiere hacer la Xunta" y la respuesta fue "pasar más rápido a otra diapositiva" de la presentación. "No tienen proyecto ni alternativa para el espacio aeroportuario", acusó y reclamó "una mayor concreción que se tendría que vehiculizar en una propuesta económica".
NUEVA REUNIÓN
El concejal de Turismo de Santiago apuntó que el Gobierno gallego concedió "tres o cuatro compromisos", que pasan por que la Xunta asuma el coste de los convenios ya pactados, bien por escrito bien de palabra, entre los ayuntamientos y las compañías; que se respeten los enlaces con los que los aeropuertos cuentan en la actualidad; que en la próxima reunión --prevista para dentro de diez días-- se presente una "previsión de inversiones" para nuevas conexiones.
Por su parte, la secretaria xeral para o Turismo recordó que se retiró de "otras acciones promocionales" de Turgalicia presupuesto para repartirlo entre los tres aeródromos --450.000 euros a Lavacolla, 325.000 a Alvedro y 300.000 a Peinador-- y afirmó que estudia la "posibilidad" --sobre la que se pronunciará en la próxima reunión-- de incrementar esta cantidad en 2009 para hacer frente a la deuda con las compañías derivada de los acuerdos cerrados con los ayuntamientos.
"Las deudas --argumentó-- son las que ponen en riesgo las conexiones que ya existen" y aseguró que la conexión de Vueling entre Santiago y París, que dejará de operar en noviembre, "puede no estar perdida al cien por cien", si bien se recuperaría tras un lapso de tiempo, debido a la necesidad de comprar con antelación los espacios para colocar los vuelos.
La aspiración de la Xunta es "tener un sistema integrado de gestión aeroportuaria", con un modelo de un único espacio europeo con tres terminales. Lo "más correcto" para evitar los solapamientos, señaló Pardo, es "sentarse los cuatro a la mesa". "Si lo hacemos en conjunto podemos aspirar a lo que aún no tenemos", afirmó y defendió que la propuesta se trasladó en estos términos a los ayuntamientos en una reunión celebrada en junio.
Los concejales de Santiago, A Coruña y Vigo, que comparecieron conjuntamente, sostuvieron en, en un inicio, la Xunta planteó encargarse en solitario de las negociaciones y que se produjo un paulatino cambio de posturas.
"ESPÍRITU DE COLABORACIÓN"
"Queremos llegar a acuerdos. El espíritu de colaboración es total", proclamó el edil de Vigo, quien, no obstante, consideró que los compromisos para mantener la actividad de los aeropuertos "deberían ser prioritarios" para el Gobierno gallego. En este sentido destacó que no se trata de "pedir dinero para los ayuntamientos", sino para "el turismo y el espacio aeroportuario gallego".
El representante de la corporación coruñesa destacó, por su lado, que existen dos opciones, "o cerrar los aeropuertos porque sólo viene un 14 por ciento del turismo por ellos o hacer una política para que vengan en vez del 14 el 35 por ciento". El concejal de Santiago apuntó que la competencia no es entre los tres aeródromos gallegos, sino con Porto, y advirtió que hay vuelos y conexiones "en peligro".
En cuanto a los nuevos destinos que interesan a Galicia, la secretaria xeral para o Turismo destacó que en 2010 hay que tener presente que de Italia y Alemania proceden muchos de los turistas que recibe Santiago y señaló que hay acuerdo --sólo dos de los tres ayuntamientos presentaron sus propuestas-- respecto a determinados lugares, como Milán, Berlín o Munich.