Actualizado 28/10/2009 21:00 CET

La Xunta dice que no cederá a "presiones políticas" sobre la planta de Pascual, cuyo futuro "no está decidido"

El BNG denuncia la "pasividad" del Ejecutivo autonómico, que ve "inútil e insolvente", y le pide que tome una decisión

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

El conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, aseguró hoy que la decisión sobre el futuro de la planta de Pascual en Outeiro de Rei (Lugo) aún "no está cerrada" porque la Xunta no dispone "de los elementos suficientes" para hacerlo y advirtió de que, en todo caso, no cederá "a presiones políticas ni a intoxicaciones mediáticas".

Así se pronunció Juárez en respuesta a una cuestión parlamentaria formulada por la diputada del BNG Tareixa Paz, quien recordó que el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal de Pascual finaliza el 4 de diciembre y denunció la "pasividad" de la Xunta ante la posibilidad de que 150 trabajadores "pierdan su puesto de trabajo".

De este modo, Paz instó a la Xunta a que deje de actuar "como un gobierno inútil e insolvente" que se "escaquea" de los problemas "cuando no los crea" y aclare su postura, es decir, si apostará por el proyecto de Nueva Rumasa o el registrado por un grupo cooperativo para entrar en la planta lucense.

"El Gobierno gallego apoyará con recursos públicos un proyecto empresarial viable que permita la continuidad de la factoría", recalcó el titular de Medio Rural para advertir, por contra, que respaldar iniciativas "sin garantías" no garantizaría los puestos de trabajo y significaría "dilapidar" el dinero "de todos los gallegos".

"FRIVOLIDAD Y TEMERIDAD"

"Embarcarlos en un proyecto condenado al fracaso sería una falta de respeto para las personas que están aquí", proclamó Juárez, en alusión a los miembros del comité de empresa que observaron el debate desde las bancadas reservadas al público en el hemiciclo.

Por último, criticó a Paz por decir que al Gobierno gallego "no le importa nada" el cierre de la planta lucense. "Es una frivolidad y una temeridad", aseveró y denunció que hay quien intenta "empujar" a la Xunta a "decidir" sin contar "con los elementos necesarios". "Y no son los trabajadores", aclaró.