Actualizado 28/01/2016 10:14 CET

La Xunta “para” la ley de acuicultura

O presidente da Xunta, Alberto Núñez Feijóo, asistirá ao Pleno da Cámara galega.
XUNTA/CONCHI PAZ

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado que su Ejecutivo "parará" la tramitación del anteproyecto de la ley de acuicultura para abrir "mesas de diálogo" con las cofradías y el resto de partes a las que afectaría, con el fin de conseguir su "respaldo" a una norma que --ha defendido-- "nace" para mejorar su situación.

   "Pararemos esta ley hasta que el sector vea que está hecha para él y de las empresas que usted dice", ha sentenciado el presidente en respuesta al portavoz parlamentario del BNG, Francisco Jorquera, quien alertó en la sesión de control sobre esta ley y acusó al PP de pretender favorecer en el ámbito acuícola a multinacionales, "como hizo con Ence".

   Frente a ello, Feijóo ha defendido que la Xunta solo busca dar "más seguridad jurídica" al sector e incrementar los puestos de trabajo, pero ha reconocido que, dado que hay "preocupación" en el sector, su Ejecutivo aspira a dialogar con sus integrantes para lograr su respaldo. "Esté tranquilo, mientras el sector no vea que la ley está hecha para él, no se aprobará", ha garantizado.

   No lo hará, ha continuado, hasta que el sector "vea" que la ley busca que puedan obtener fondos europeos, así como "protegerle" de las empresas que quieren especular y "no crear puestos de trabajo".

   No en vano, ha reiterado en varias ocasiones que el anteproyecto busca tres objetivos: "consolidar y mejorar" la acuicultura gallega, prepararla para poder exportar, y estabilizar y dar seguridad jurídica a las 5.400 familias que viven del sector del mar en Galicia.

RIESGO PARA EL SECTOR

   Previamente, Jorquera había denunciado que la norma impulsada por la Xunta ponía en riesgo un sector, el marisquero y bateeiro, que genera miles de empleos y supone el "sustento económico" de comarcas enteras. "Sus amigos son los lobbies y gobiernan a su dictado, como hicieron con ENCE, supeditando el interés general a un consejo de administración", ha afeado.

   Al tiempo, ha ironizado que "debe ser por esa seguridad jurídica" a la que aludió el presidente gallego por el que "esas 5.000 familias" ligadas al sector están "reunidas en asamblea" y son contrarias a una ley que potencia una actividad, ha advertido, que es potente en desarrollo tecnológico pero no genera puestos de trabajo.

   A modo de ejemplo, ha señalado que en Noruega, la "gran potencia" de la acuicultura, se generan unos 5.900 empleos, "una sexta parte" de los puestos de trabajo ligados en Galicia al sector tradicional. Al margen, ha alertado del "deterioro" del medio marino y ha advertido que la norma "abre la posibilidad de instalar piscifactorías" en espacios de Red Natura.

   "Pero sobre todo apuesta por privatizar el mar, el dominio público, como hicieron con ENCE. Muchas veces les dijimos que venden Galicia por parcelas, ahora también nuestro mar. Deje de gobernar para las multinacionales, retire el proyecto y gobierne para el pueblo", ha pedido el portavoz parlamentario del BNG.

"ALEGACIONES PACTADAS"

   Feijóo, por su parte, ha apelado a "evitar errores del pasado" y a trabajar para que "nadie se aproveche de esas familias ante una actividad que no está regulada". Y es que, según ha defendido, esta ley garantiza que el 82 por ciento de los fondos de la pesca vayan para los productores de mejillón y los 'bateeiros'.

   Igualmente, frente al contestado "plan acuícola" del bipartito que "pararon", ha defendido que el nuevo texto nace de la Estratexia Galega de Acuicultura que la Xunta aprobó en el año 2012 sin alegaciones y del documento presentado en la UE y en el Comité de las Regiones "aprobado por unanimidad".

   También ha apuntado que, cuando el proyecto existente durante la etapa del bipartito era dejar sin efecto las concesiones de los 'bateeiros' y sacarlas a concurrencia y publicidad, la Xunta las amplió a 30 años y ahora, la nueva norma, prevé ampliarlas hasta los 50 años.

   Por último, ha avanzado que ya hay una serie de "alegaciones pactadas" como que, por ejemplo, no se pueda desarrollar acuicultura ni piscicultura en polígonos de mejillón, que las cuerdas de todas las bateas no puedan exceder los 6.000 metros, y aquellas zonas ajenas a los cultivos actuales donde se puedan instalar estos cultivos acuícolas.

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