España busca soluciones para que la flota española pueda faenar a pesar de la obligación de desembarque

Publicado 17/12/2018 20:15:54CET

BRUSELAS, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y su equipo buscan garantizar en las negociaciones con los Veintiocho alternativas y flexibilidades para que la flota española pueda seguir faenando a pesar de la entrada en vigor de la obligación de desembarque a partir del 1 de enero de 2019, que prohíbe descartar al mar las capturas no deseadas.

Los titulares de Pesca de la Unión Europea han mantenido este lunes un intercambio inicial de posiciones sobre las posibilidades de pesca de la flota comunitaria en el Atlántico y el Mar del Norte para 2019, año en el que entra en vigor la obligación de desembarque pactada en la última reforma de la Política Pesquera Común (PPC). Así, los barcos no podrán devolver al mar las capturas no deseadas, que tendrán que ser desembarcadas en los puertos, y por tanto, ser contabilizadas.

Este hecho puede provocar que los buques que no disponen de cuota, o tienen muy poca, para determinadas especies tengan que cesar su actividad para no capturar estos ejemplares. La flota española tiene problemas, principalmente, con determinadas especies que se pescan un centenar de barcos españoles en el Gran Sol.

La Comisión Europea ha propuesto la creación de unas bolsas comunes de capturas accesorias de algunos de estos 'stocks' (bacalao, merlán y solla o platija), para los que no hay posibilidades de pesca en 2019. Los Veintiocho están negociando los detalles para tener acceso a estas bolsas y para España supone una "línea roja" no poder recurrir a ellas, según han informado fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

"No creo que sea aceptable en ningún caso, habrá que negociar", han zanjado las mismas fuentes, sobre la posibilidad de que los buques españolas no tengan acceso a estas bolsas comunes. El propio ministro ha asegurado en declaraciones a los medios que será una negociación "singular" y "particularmente compleja".

Algunos países como Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos o Dinamarca, tienen problemas con estas cuotas de capturas no deseadas, porque consideran que menoscaba el principio de estabilidad relativa (criterio histórico de reparto).

Además, la delegación española busca además llegar a acuerdos con otros países para el intercambio de otras especies que sí se podrán pescar en 2019 pero España no tiene cuota, como es el caso de un carbonero, dos sollas, tres lenguados, un merlán y un bacalao. La captura de estas especies podría estrangular la actividad de algunos buques españoles y el Gobierno quiere conseguir, principalmente, unas 200 toneladas de carbonero.

Más allá de las alternativas y flexibilidades necesarias como consecuencia de la obligación de desembarque, España intentará mejorar las propuestas de Bruselas para stocks de gran valor comercial para la flota española.

Los esfuerzos se centran en la merluza capturada en el Cantábrico, para la que plantea un recorte del 14%. La conselleira do Mar de la Xunta de Galicia, Rosa Quintana, cree factible lograr un incremento del 3% para esta especie, una cifra que fuentes del Ministerio calificarían como "estupenda".

También interesa aliviar las reducciones propuestas para el rape del Gran Sol (-2%) y de caladeros del Golfo de Vizcaya (-7%), así como mejorar el incremento del 2% que defiende la Comisión Europea para las capturas de esta misma especie en aguas ibéricas (Cantábrico, oeste de Portugal y Golfo de Cádiz).

En este contexto, los ministros han mantenido un primer intercambio a primera hora de la mañana de este lunes y durante la tarde han continuado las negociaciones a nivel técnico. Además mantener encuentros con la Comisión Europea y con Austria, que este semestre ostenta la presidencia de turno de la UE y por tanto dirige los debates, la delegación española se ha reunido con sus homólogos franceses, belgas, irlandeses, británicos y holandeses.

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