Archivo - Varios familiares y allegados de los pescadores naufragados en Terranova (Canadá) se manifiestan, en La Alameda Rosalía de Castro, a 3 de abril de 2022, en Marín, Pontevedra, Galicia, (España). Los familiares de los desaparecidos en el naufragio - Javier Vázquez - Europa Press - Archivo
VIGO, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
Ya han pasado cuatro años desde que el pesquero gallego 'Villa de Pitanxo' se hundiese en aguas de Terranova (Canadá) en la madrugada del 15 de febrero de 2022, acabando con la vida de 21 de los 24 marineros a bordo y convirtiéndose así en el peor naufragio de un buque español del siglo XXI.
Cuatro años en los que se ha llevado a cabo un largo proceso judicial para esclarecer lo ocurrido, que podría comenzar ahora el inicio de su fin, después de que esta semana el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno propusiese para juzgar a dos directivos de la armadora del barco y al propio capitán, Juan Padín, uno de los supervivientes a la tragedia.
Y es que en su auto de pase a procedimiento abreviado, el magistrado ha enviado a juicio al administrador de Pesquerías Nores Marín, José Antonio Nores Rodríguez; al director de Flota, José Antonio Nores Ortega, y al capitán Padín por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y por un delito contra los derechos de los trabajadores.
Como responsable civil subsidiario, el instructor señala a la mercantil Pesquerías Nores Marín y a la entidad aseguradora como responsable civil directo.
En su resolución, el juez hace un relato de la travesía del barco y de su hundimiento y señala diferentes factores que contribuyeron a que se produjera la inundación y hundimiento del buque. Entre los mismos, cita la sobrecarga no controlada, la falta de medidas de precaución ante la posibilidad de realizar una virada en condiciones meteorológicas muy adversas o la decisión del capitán de continuar el giro con mal tiempo, en lugar de tomar otras posibles alternativas más seguras.
Además, el juez apunta que el capitán dio la orden de abandonar el buque demasiado tarde al no ser consciente de la gravedad de la situación y que impidió una salida más ordenada de la nave que hubiera podido ser exitosa. "Cuando la dio, las posibilidades de salvarse eran muy reducidas", afirma.
Este documento de la Audiencia Nacional llegó unos días después de que la Fiscalía presentase su informe final acerca del hundimiento. En él, el Ministerio público apuntó también hacia la responsabilidad del capitán del buque, Juan Padín, y de los responsables de la armadora Pesquerías Nores Marín.
En concreto, Fiscalía subrayó que estos tenían "facultades de decisión, ejecución y control" y permitieron que se desempeñase el trabajo "en condiciones inseguras, con inobservancia de medidas preventivas y con grosero desprecio para la vida y la integridad física de los tripulantes del buque". Todo esto "desembocó en el fatal desenlace", apuntó.
HUNDIMIENTO
Aquel martes, pasaban unos minutos de las 05.00 horas de la madruga en España cuando saltaron las alarmas, informando de que el buque estaba sufriendo problemas en las gélidas aguas del Atlántico Norte, una zona próxima al lugar donde se hundió también el mítico Titanic en el año 1912.
Según relataron las únicas tres personas que salvaron sus vidas, todo ocurrió muy rápido y en cuestión de 20 minutos el barco ya se había sumergido por completo, quedándose menos de diez marineros en un bote a la deriva durante cinco horas, hasta que fueron encontrados por otro pesquero gallego, el 'Playa Menduiña 2'. Sin embargo, muchos de los que estaban en la balsa, que tenía una fuga y estaba inundada, no soportaron las bajas temperaturas y fallecieron antes de ser rescatados.
Solo el capitán del buque, Juan Padín; su sobrino, Eduardo Rial, y un marinero ghanés, Samuel Kwesi, lograron sobrevivir a la tragedia. Padín y Rial contaron que el motor del Pitanxo paró de forma repentina, quedando el barco a la deriva en medio de una fuerte tormenta, por lo que el mar acabó engulléndolo y con poco margen para que los 24 tripulantes pudiesen hacer algo para salvar sus vidas.
Sin embargo, Kwesi aseguró que el 'Villa de Pitanxo' había embarrado (enganchado las redes al fondo del mar), por lo que el capitán trató de hacer varias maniobras para solucionar este problema. Así, el barco comenzaría a escorarse al no ser capaz de soltarse, entrando agua hasta que el motor se paró, sin escuchar a los marineros que pedían que soltase las redes.
Estas contradicciones hicieron que comenzase la investigación judicial, llevando a Ismael Moreno a ver indicios de 21 delitos de homicidio por imprudencia, imputando a Padín y a los responsables de la armadora por los mismos.
FAMILIARES
Durante estos cuatro años, los familiares de las víctimas no han parado de pedir que se esclarezca toda la verdad de lo ocurrido, insistiendo en la necesidad de bajar al pecio para averiguar qué pasó. Una bajada que finalmente se llevó a cabo más de un año después de la tragedia y que permitió elaborar un informe que también será analizado por la justicia.
Ahora, cuando se cumplen cuatro años de la muerte de sus seres queridos, las familias han organizado un acto homenaje en su recuerdo, que tendrá lugar el sábado 21 de febrero a las 17.00 horas en el paseo Alcalde Blanco de Marín, al lado de la placa que conmemora el naufragio. A este acto acudirá el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo, según han anunciado los familiares.
Además, a partir de las 18.00 horas se celebrará una misa en memoria de las 21 víctimas oficiada por el arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto, en el Templo Novo de Marín.