Firma de convenio entre la Consellería do Mar y Octolarvae - MONICA ARCAY CARRO
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha firmado un convenio de colaboración con la empresa biotecnológica Octolarvae con el que se busca recuperar los huevos de pulpo, choco y calamar incautados por Gardacostas para repoblar las rías.
El acuerdo establece un procedimiento operativo coordinado para rescatar los huevos de especies de alto valor comercial y ecológico --especialmente el pulpo común ('Octopus vulgaris'), el choco y el calamar-- que sean detectados en aparatos de pesca ilegales o no identificados, los habituales "cacharros", retirados por los agentes de Gardacostas en las aguas gallegas.
El objetivo principal es minimizar la mortandad de estas puestas, de modo que se aproveche su potencial biológico para labores de acuicultura regenerativa y se fortalezca la recuperación de las poblaciones naturales en las rías.
El ámbito de actuación prioritario abarca la franja costera comprendida entre la ría de Vigo y la ría de Pontevedra (desde la desembocadura del Miño hasta la playa de A Lanzada). La compañaía garantiza tiempos de respuesta rápidos por la cercanía de las instalaciones que Octolarvae tiene en Meira, en el ayuntamiento de Moaña.
Este acuerdo busca el desarrollo de tareas conjuntas de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) orientadas a la recuperación, incubación controlada y eventual liberación al medio marino de puestas viables de cefalópodos.
El acto ha contado también con la participación del director técnico de la compañía, Álvaro Roura Labiaga, y el subdirector xeral del Servizo de Gardacostas de Galicia, Juan Carlos Codesido.
PROHIBIDA LA COMERCIALIZACIÓN
El protocolo recoge estrictas medidas de manejo biológico, de manera que el personal de Gardacostas mantendrá las puestas en capachos con agua de mar renovada de manera continuada hasta su transporte en tanques homologados, con lo que se acredite la trazabilidad mediante actas formales de entrega y recepción.
El documento recoge que todo el material biológico recuperado tendrá como destino exclusivo la investigación científica, la incubación asistida y posibles sueltas de repoblación, por lo que queda prohibida cualquier comercialización de los huevos o de las larvas obtenidas.
El convenio tendrá una vigencia inicial de un año prorrogable hasta un máximo de cuatro, en el marco del plan gallego de investigación e innovación 2025-2027 y de la Estratexia de Especialización Intelixente (RIS3).