Quintana valora que se hayan podido "salvar" las cuotas de merluza y que "se da solución" a los descartes

Publicado 19/12/2018 10:54:14CET

Se acuerda crear una 'bolsa' de capturas accesorias para salvar el problemas de los descartes

VIGO, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La conselleira do Mar, Rosa Quintana, ha valorado que se hayan podido "salvar" las cuotas de pesca de la merluza sur tras el acuerdo del Consejo de Ministros de Pesca de la UE alcanzado en la madrugada de este miércoles, aunque ha admitido, como "puntos más negativos", la imposibilidad de abrir más tiempo la pesquería de cigala del sur y la reducción de la caballa (-20%).

En declaraciones remitidas a los medios, la responsable del área de Mar en la Xunta de Galicia ha explicado que la reunión del Consejo se celebraba en un escenario de "muchas novedades" porque "había que alcanzar el rendimiento máximo sostenible y acabar con los descartes", cuestiones que "preocupaban" al gobierno gallego y al sector.

"Pero se da solución a los descartes y habrá flexibilidades para el intercambio de zonas y especies", ha apuntado, y ha incidido en que "se consigue salvar la merluza".

No obstante, Rosa Quintana ha admitido que, dado que "ya hay acuerdo político de aprobación del plan plurianual", esperaba que se pudieran aplicar rangos más elevados para que la flota pudiera "tener incluso incrementadas sus posibilidades de pesca de merluza".

ACUERDO

Las posibilidades para la flota española de pesca de merluza en el Cantábrico y Golfo de Cádiz, de gran valor comercial, permanecerán en las 5.924 toneladas, el mismo nivel que en 2018, terminando así con cuatro años consecutivos de reducciones por su mal estado. A su vez, las capturas de esta especie en el Golfo de Vizcaya se incrementarán un 22,7%, hasta las 16.037 toneladas, mientras que su pesca en caladeros del Gran Sol crecerá un 27,5% (23.512 toneladas).

También aumentan las posibilidades de pesca de gallo en caladeros nacionales (+35%), aguas del Gran Sol (47,3%) y en el Golfo de Vizcaya (+40%), así como de jurel en el Cantábrico (+18%) y frente a aguas portuguesas y en el Golfo de Cádiz (+69,2%). El acuerdo también mantiene las posibilidades de pesca para anchoa o boquerón del Cantábrico (29.770 toneladas).

De la misma forma, se incrementará la cuota española de capturas de rape en aguas ibéricas (un 5,3%), pero se recortarán las posibilidades de pesca de esta especie en el Gran Sol (-1,5%) y en el Golfo de Vizcaya (-6,8%).

Por otro lado, la pesquería de cigala en el Cantábrico permanecerá cerrada en 2019 por tercer año consecutivo, aunque se podrán capturar 2.000 kilogramos de este stock con fines científicos. Las capturas de cigala en el Golfo de Cádiz y en aguas portuguesas, en cambio, aumentarán un 5,2%.

OBLIGACIÓN DE DESEMBARQUE

Una de las principales dificultades de los debates han sido las soluciones que los Veintiocho debían pactar para conseguir que la flota comunitaria pudiera desarrollar su actividad a pesar de la entrada en vigor el próximo 1 de enero de la obligación de desembarque, que prohíbe a los barcos devolver al mar las capturas no deseadas (descartes).

Con la aplicación de esta nueva norma, parte de la flota española, en especial el centenar de buques que faena en aguas del Gran Sol, corría el riesgo de tener amarrar ante la posibilidad de pescar especies para las que no dispone de cuota (llamadas 'especies de estrangulamiento').

Para salvar esta dificultad se ha acordado la creación de una 'bolsa' de capturas accesorias a la que podrá recurrir España y de intercambios de especies con otros países.

En el primer caso, que afecta a cinco poblaciones (de bacalao, merlán y solla o platija), los Veintiocho han acordado crear un mecanismo según el cual los países con posibilidades de pesca pondrán a disposición obligatoriamente un 6% de sus cuotas a España y Países Bajos, que tendrán que ofrecer a cambio otra especie.

Además, con respecto a siete pesquerías para las que la flota española no tiene cuota y no están incluidas en las 'bolsas' de capturas accesorias (como lenguado o solla en determinados caladeros), se han acordado de manera bilateral con otras capitales intercambios de especies con el objetivo de garantizar la disponibilidad de cantidades que los barcos españoles necesitan para seguir con su actividad.