Actualizado 28/04/2010 14:42

GALICIA.-TURISMO.- La oferta gastronómica en los cruceros con puerto base en Vigo contará con más presencia de la cocina gallega

El 'Grand Voyager' cuenta con un inspector sanitario y se toman muestras para congelar de todos los productos que se preparan

VIGO, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los menús que prepara el equipo de cocina del crucero 'Grand Voyager' en sus salidas desde Vigo experimentarán un aumento de la presencia de productos de la gastronomía gallega, según indicó el chef de Iberocruceros, Tony Gleeson, durante la travesía inaugural de esta nave, que realizó durante estos últimos días a la ruta Vigo-Lisboa-Túnez-Portimao, para terminar hoy en la ciudad olívica, donde atracó esta mañana.

Gleeson guió una visita a las cocinas de este barco, donde mostró cómo es el trabajo del día a día de las más de 60 personas que trabajan en ellas: 42 cocineros y una veintena de empleados dedicados a labores de limpieza y apoyo.

En el transcurso de esta actividad, indicó que durante los días del crucero se "han visto fallos" y que se van a corregir. "No podemos competir con el marisco fresco que se sirve en restaurantes en tierra" de Galicia, aseveró, incidiendo en que tanto las carnes como los pescados que se preparan en la embarcación tienen que ser productos congelados, puesto que sería "peligroso" tenerlos frescos.

Así, destacó que en el primer día de cruceros se sirvió mejillón --congelado--, y que esto será una de las cosas "que habrá que cambiar", al tiempo que abogó por otras novedades, entre ellas servir productos como el lacón. Según indicaron tanto el jefe de cocina de la compañía como el propio chef del barco, el malagueño, Pancho Quiñones, siempre se tienen en cuenta las sugerencias de los pasajeros y, de hecho, el responsable de la cocina de un barco tiene la autoridad suficiente para cambiar o adaptar los menús que se diseñan inicialmente, para adaptarlos a los gustos de los clientes.

Una de las particularidades de trabajar en la cocina de un trasatlántico es la cantidad de platos que se sirven, en este caso unos 3.000 o 4.000 al día --entre comidas y cenas--, lo que supone además hacer unas previsiones de suministros. Así, destacó cantidades como 140 toneladas de harina en un verano en toda la flota de Iberocruceros o, en el caso de una embarcación como el 'Grand Voyager', 1.400 kilos de pescado a la semana, aproximadamente la misma cantidad de carnes o 4.000 kilos de vegetales.

Concretamente, durante el crucero inaugural (con 636 pasajeros), que duró desde la tarde del sábado hasta la mañana de hoy, se han consumido 314 kilos de carne de ternera, 380 de pollo, 400 de marisco y pescado, 3.565 de huevos, 2.146 de frutas, 1.850 de verduras y patatas, 155 litros de helado y 304 litros de leche.

SUMINISTROS

La compra de los suministros se suele hacer de forma semanal, aunque algunos tipos de productos se adquieren cada dos semanas. En el caso de las rutas del 'Grand Voyager', la fruta se compra en Vigo y el pescado en la ciudad olívica y también en Cádiz y normalmente se trabaja con grandes empresas especializadas en ello. No obstante, para casos puntuales se hacen compras "locales", precisó el chef corporativo.

En el caso del pescado, explicó que toda la flota de Iberocruceros --donde todos los chef son españoles, e incluso el propio Gleeson tiene ascendencia del país-- adquiere el pescado a la empresa gallega Freiremar. A la hora de calcular las cantidades, destacó que se cuenta con historiales y cálculos de consumo, si bien a veces hay que realizar ajustes. En este sentido, destacó el caso del pasaje de un crucero compuesto por personas de Mallorca y quienes "sólo comían pescado".

TRABAJADORES

En cuanto a la plantilla, trabaja unas "11 horas diarias", y, cuando hay escalas, disfrutan de horas libres. Sobre la época de trabajo, normalmente un jefe de cocina trabaja 4 meses y descansa otros dos.

Si bien el chef del 'Grand Voyager' es español, en la cocina la mayoría del personal procede de lugares como Bali, Indonesia, India o Filipinas y, por ello, el idioma de comunicación es el inglés. Estas personas, suelen comer los platos típicos de sus propios países --hay cocineros para ello en el barco--, pues no les suele gustar la gastronomía europea.

Tony Gleeson explicó, además, que es él quien se encarga de las contrataciones de personal, e indicó que suele recurrir a personas de esos lugares puesto que en España existe déficit de mano de obra y, además, que sea profesional. De las personas de los citados países, destacó la facilidad de aprendizaje y su capacidad de trabajo.

MAREOS Y SANIDAD

Asimismo señaló que, a la hora de preparar comidas, suelen contar con avisos de cómo estará el mar y, en función de la previsión, si ésta es mala, recortan producción, en previsión de mareos. Sin embargo, explicó que la clave para evitar ese malestar estomacal pasa por no beber y comer algo, antes de que lleguen los primeros síntomas.

En cuanto a otras peculiaridades de la cocina en un barco, destacó el hecho de que "todo es eléctrico", puesto que, "el fuego es el peor enemigo de un barco". Asimismo, destacó los rígidos controles sanitarios que existen a bordo --incluso hay un inspector en el barco-- e indicó que, de todos los platos que se preparan, se toman muestras y se congelan --Iberocruceros no trabaja con nada precocinado--.

Al respecto de algunos protocolos, destacó las vacunas contra la gripe A y la fiebre amarilla a todo el personal. Además, todos los trabajadores cuentan con cursos relativos a temas de salvamento.

PUENTE DE MANDO

Por su parte, durante una visita al puente de mando, el capitán de la nave, Antonio Toledo, destacó que la organización a bordo es "muy compleja" y que esta zona de él es "sólo un parte", si bien es donde se encuentra el "centro neurálgico" en situaciones de crisis y emergencia. De hecho, desde el puente, a demás de la navegación, se controlan todos los sistemas de seguridad: la integral del barco, la integridad estructural y también la de tipo policial.

En cuanto a la navegación, destacó que a diferencia de otras embarcaciones, en ésta --el 'Grand Voyager' es de los más rápidos, puesto que puede alcanzar una velocidad de entre 28 y 29 nudos--, es "manual". Asimismo, indicó que todavía se sigue recurriendo a las cartas de navegación, puesto que los sistemas electrónicos no las han sustituido totalmente.

El puente cuenta con un piloto las 24 horas, puesto que hacen turnos de 4 horas y otras 8 de descanso. Además de estos pilotos, también están los vigías. "Existen sistemas electrónicos como el radar, pero los vigías son obligatorios, siempre están asistiendo", explicó.

Toledo ---que lleva siendo capitán desde hace más de dos décadas-- habló también sobre la vida a bordo e indicó que "los momentos más difíciles no son los de tipo técnico, sino los humanos. Son muchas las personas que viven aquí", por lo que, según recordó, es importante mantener la disciplina: "hay que ser padre, madre y cura también", bromeó, al tiempo que señaló que lo más duro es cuando hay que sancionar a alguna persona, "incluso con el despido". "Los vientos huracanados dan menos miedo que los problemas humanos", insistió.

En cuanto al viaje inaugural del 'Gran Voyager', que realiza la ruta Vigo-Lisboa-Tánger-Portimao-Vigo, destacó la dificultad de navegación por la zona del Estrecho de Gibraltar, debido a la intensidad del tráfico y por tratarse de un área de vientos fuertes. También advirtió de que el Mediterráneo es un mar "complicado".

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