Oviedo, una ciudad que quiere conquistar Europa desde la Amabilidá

Punto de conversación de Amabilidá en una plaza de Oviedo.
Oviedo 2031
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¿Puede una fotografía combatir el olvido? ¿Una coreografía acercar a personas que apenas se conocen? ¿Una conversación en una plaza ayudar a imaginar una ciudad distinta? La cultura tiene algo que va más allá de los escenarios: la capacidad de reunirnos, despertar preguntas y cambiar la manera en la que miramos el lugar donde vivimos.

Un teatro, un museo o un auditorio son espacios para disfrutar de ella, pero no los únicos. También sucede en un colegio que abre sus puertas a un artista, en un barrio que recupera sus recuerdos o en una antigua fábrica que empieza a imaginar otros usos. A veces, la transformación comienza con algo tan sencillo como sentarse a escuchar.

Jóvenes revisan dibujos y planos sobre una mesa.
Oviedo 2031

Oviedo quiere hacer de esa idea el hilo conductor de su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031. Y ha escogido una palabra para darle forma: Amabilidá. Un concepto que habla de cuidado, diálogo y cooperación, pero también de cómo convivir en una Europa marcada por la polarización y la dificultad de entender a quien piensa diferente.

Lona de Amabilidá en un edificio del centro de Oviedo.
Oviedo 2031

La capital asturiana comparte la fase final con Cáceres, Granada y Las Palmas de Gran Canaria. Cuatro ciudades con propuestas distintas y un mismo desafío: demostrar que la cultura puede transformar un territorio y dejar una huella que permanezca después del año de la capitalidad.

Estrategia cultural a largo plazo

Porque esta competición no consiste únicamente en exhibir patrimonio, sumar festivales o presentar una programación espectacular. El jurado analiza la estrategia cultural a largo plazo, la dimensión europea, la participación ciudadana y la capacidad de convertir las ideas en proyectos viables.

Coloquio Europenses ante el público de un museo.
Oviedo 2031

En Oviedo, ese camino comenzó a tomar forma a principios de 2025, con un equipo que abrió conversaciones con asociaciones, artistas, entidades culturales, colectivos sociales y centros educativos. La intención era construir una candidatura compartida y conectada con las preocupaciones de quienes viven en la ciudad.

Encuentro con el tejido artístico y cultural de Oviedo.
Oviedo 2031

La mirada, además, no se detiene en los límites del concejo. Aunque Oviedo presenta formalmente la candidatura, el proyecto está vinculado a toda Asturias. El envejecimiento, la despoblación, la marcha de jóvenes o las consecuencias de la transformación industrial son desafíos del territorio que también encuentran eco en otras regiones europeas.

La antigua Fábrica de Armas de La Vega acogió en junio de 2025 la presentación de la identidad gráfica de Oviedo 2031. El escenario anticipaba parte del relato: un espacio ligado durante décadas a la industria armamentística se convertía en un lugar desde el que hablar de cultura y futuro.

Espectáculo para escolares en una nave industrial.
Oviedo 2031

Después llegó una convocatoria para recoger propuestas culturales y ampliar la conversación. Escuchar al tejido creativo permitía descubrir proyectos, conocer inquietudes y empezar a dar contenido a una idea que necesitaba mucho más que un eslogan.

Uno de sus primeros ejemplos fue la Marcha por la Amabilidá. Miles de escolares trabajaron con artistas sobre convivencia, igualdad, cooperación y democracia. Lo aprendido salió después a las calles de Oviedo en forma de pancartas, música y coreografías creadas conjuntamente en los centros educativos.

Marcha de escolares por una calle de Oviedo, con la catedral al fondo.
Oviedo 2031

Escolares concentrados en la plaza de la Catedral de Oviedo.
Oviedo 2031

El papel esencial de los barrios

Los barrios también tienen su papel. Bajo el nombre de Puxa el Barrio se reúnen iniciativas que utilizan la fotografía, la música, la danza, el teatro o el diseño para generar encuentros y recuperar historias compartidas.

‘Huellas’ recurre a las imágenes para construir un archivo común de la memoria. Templanza trabaja desde la música y la participación comunitaria, mientras que Love is in the Air encuentra en la danza y el movimiento una manera de acercar a las personas.

Mujeres observan un archivo de fotografías sobre una mesa.
Oviedo 2031

Grupo en un taller de movimiento y danza.
Oviedo 2031

A ellas se suman ‘Xuntanza’, que cruza teatro, memoria y sostenibilidad, y ‘Donde no imaginas’, una propuesta que transforma los recuerdos a través del diseño, la ilustración y el paisaje sonoro. Distintos lenguajes para una misma intención: que la ciudadanía no sea únicamente espectadora.

Grupo de mujeres en un lavadero de piedra, entre flores.
Oviedo 2031

Esa voluntad también está detrás de Pequeñas Acciones por la Amabilidá, una convocatoria dirigida a artistas y colectivos residentes en Asturias. Está prevista la selección de hasta doce propuestas para desarrollar procesos de mediación y creación compartida en centros educativos de Oviedo entre octubre y diciembre.

Y, frente a los formatos más estructurados, ‘Sentémonos’ propone algo directo: conversar. Sin inscripción y sin escenario, el equipo de la candidatura se acerca a distintos puntos de la ciudad para explicar el proyecto, resolver dudas y escuchar qué cambios espera la ciudadanía.

Conversación de Amabilidá sobre Oviedo 2031 y la capitalidad cultural.
Oviedo 2031

El Ayuntamiento ha impulsado, además, una primera convocatoria de ayudas destinada específicamente a la creación y la producción artística. La apuesta busca reforzar el tejido cultural desde su base, ofreciendo recursos para que artistas y creadores puedan desarrollar su trabajo desde la ciudad.

PECO 2035

Mientras estas iniciativas avanzan, otra parte de la candidatura se construye lejos del foco. El segundo ‘bid book’, el dossier para la fase final, exige concretar proyectos, presupuestos, calendarios y alianzas europeas. También debe explicar qué quedará después de 2031.

Ese horizonte conecta con el Plan Estratégico de Cultura de Oviedo, el PECO 2035, una hoja de ruta que trasciende la competición. Las relaciones con otras ciudades, los nuevos usos de espacios industriales o los procesos de participación necesitan continuidad más allá de la decisión del jurado.

A finales de noviembre está prevista la visita de los expertos a Oviedo. Será el momento de mostrar cómo las propuestas del dossier se relacionan con los barrios, los colegios, el tejido cultural y los espacios en transformación, antes de la defensa final.

Después llegará la decisión. Pero parte del camino ya habrá dejado huella: en un escolar que crea junto a un artista, en un barrio que recupera su memoria o en una conversación que abre nuevas posibilidades. Oviedo quiere conquistar Europa desde la Amabilidá. Su reto es demostrar que esa palabra puede convertirse en una forma de construir ciudad.

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