Tanto la Fiscalía como la acusación particular piden la condena más elevada que contempla el Código Penal español
El jurado califica los hechos como "inhumanos", acredita la "extrema fragilidad" de la víctima y defiende el componente machista del crimen
PALMA, 14 (EUROPA PRESS)
El Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares ha considerado culpable de asesinato al hombre acusado de matar a golpes a su exsuegra en la localidad mallorquina de la Colònia de Sant Jordi en septiembre de 2024, un crimen que han considerado "inhumano" y que fue cometido sobre una persona "extremadamente frágil".
Los miembros del tribunal popular han acordado el veredicto en apenas unas horas, dado que ha sido el mismo mediodía de este jueves cuando han quedado incomunicados para deliberar.
Poco antes de las 19.00 horas, en presencia del acusado, la portavoz del jurado ha leído el veredicto que, por unanimidad, le considera culpable de causar la muerte a golpes de su exsuegra.
Los miembros del jurado han considerado probado, también por unanimidad, que el acusado abordó a la víctima, de 74 años, fuera de su casa, la tiró al suelo con fuerza y le propinó numerosas patadas en la cabeza que le causaron la muerte.
Lo hizo, siempre según el veredicto, sabiendo que la víctima no podría defenderse con el objetivo de "castigar" a su expareja a través de la muerte de su madre y causándole un sufrimiento "innecesario e inhumano".
Además, los miembros del jurado popular han considerado probado que cometió el crimen con un evidente "desprecio hacia la mujer" y contra una persona que, debido a su edad y su débil estado de salud, era "extremadamente frágil" y "especialmente vulnerable".
Al apreciar la indefensión de la víctima y la alevosía con la que cometió el crimen, han considerado que los hechos deben ser calificados jurídicamente como un asesinato y no como un homicidio.
No concurre, a su parecer, la circunstancia atenuante de embriaguez, pero sí dos agravantes relativas a la vulnerabilidad de la víctima y al carácter machista del crimen.
Tras escuchar el veredicto y entender que se cumplen los requisitos para ello, la Fiscalía ha elevado su petición de pena de 25 años de cárcel a prisión permanente revisable y una indemnización de 300.000 euros.
Es la misma que desde un primer momento solicitaba la letrada que representa a la familia de la fallecida. Eso, sumado a que se cumple alguno de los supuestos previstos, acerca al acusado a la máxima condena que contempla el Código Penal español.
El abogado del acusado, por su parte, ha pedido que la responsabilidad civil que deba abonar su representado sea menor a la indicada. El magistrado presidente del Tribunal del Jurado dictará sentencia en los próximos días.
UNA PERSONA "DIABÓLICA" QUE NO SE ACUERDA
Los hechos se remontan al 25 de septiembre de 2024, cuando el acusado propinó una paliza a la madre de su expareja hasta matarla. Aquel día, aprovechando que la mujer llegó sola al domicilio en el que convivían, la abordó en el porche, la tiró al suelo y le propinó fuertes y numerosas patadas en la cabeza durante al menos 15 minutos.
La fiscal, durante el juicio, defendió ante los miembros del jurado que el acusado "hizo tanto daño a la víctima que se acabó haciendo daño en el talón". "Pudo hacer lo que le dio la gana porque no podía defenderse. Actuó a placer", expuso.
A su parecer, las llamadas a la hija de la víctima y a la Policía Local, así como el desafío a su expareja a entrar en la vivienda podrían llevar a pensar a que el objetivo del hombre no era sólo acabar con la vida de la madre sino también a la hija.
"Podríamos haber encontrado dos cadáveres. Es una persona mala, malísima. Es una persona diabólica", sostuvo la representante del Ministerio Público, quien consideró que declararle culpable es "hacerle un favor a la sociedad".
La letrada de la acusación particular argumentó durante su informe final que el acusado "fue a por la parte más débil" y que ha quedado acreditado que "torturó a la mujer hasta la muerte". "El móvil fue acabar con la vida de la mujer que junto con su hija dijo basta de abuso y dominación", concluyó.
La defensa del hombre, por su parte, reiteró que pedía la absolución por "indicaciones" de su cliente. El propio acusado, durante su declaración, aseguró que no recuerda si fue autor de la muerte de su exsuegra.
"Sentí como si me despertara de una pesadilla. Miré hacia abajo y vi sangre y un bulto. Si he sido yo, no lo recuerdo", explicó ante los miembros del jurado.