La Agencia Tributaria interviene cada día objetos de comercio ilícito en las aduanas de Baleares

Actualizado 08/06/2007 15:10:57 CET

Animales exóticos, obras de arte y catanas son los elementos más hallados

PALMA DE MALLORCA, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

Caimanes, catanas e iconos rusos de gran valor artístico y económico son algunos de los objetos que la Agencia Tributaria interviene cada día en las oficinas de Aduanas de Baleares, elementos de comercio ilícito que se intentan importar o exportar en envíos ocultos en los que no de declara el contenido real de los paquetes.

Según explicó hoy en rueda de prensa el delegado de Hacienda en las islas, Raúl Burillo, las especies protegidas --iguanas disecadas, colmillos de elefante e incluso un león-- son los elementos más frecuentes. Algunos de estos elementos forman parte de la exposición ubicada en el edificio central de la Agencia Tributaria en Palma, para conmemorar el 60 aniversario de su construcción.

"Estos objetos son detectados generalmente en puertos y aeropuertos, porque el etiquetado presenta alguna irregularidad, y son almacenados hasta que pasan a disposición judicial. El juez decide si los animales vivos van a protectoras o se devuelven a su país y si los disecados y las armas se destinan a museos o de destruyen", dijo.

Aunque, según indicó, este tipo de tráfico no va en aumento pero sí se dan a veces hallazgos sorprendentes, "como la espada de Conan que se incluye en la muestra, las crías de caimán disecadas o diamantes", entre otros. Mucho más frecuente es la detección de grandes partidas de ropa o relojes de marcas falsificadas. Los responsables de su comercialización son multados por la Agencia Tributaria.

Esta función de Hacienda es una de las menos conocidas y sin embargo de las más llamativas, ya que para ejercer esta labor de control de las importaciones y exportaciones disponen de cuerpos de seguridad armados, barcos, aviones y pequeñas lanchas. Además de incautarse de objetos en las oficinas de puertos y aeropuertos, también se realizan operaciones a gran escala para impedir el tráfico de drogas o la comercialización ilícita.

El delegado de la Agencia Tributaria presentó esta pequeña muestra, situada en la primera planta del edificio central en la calle Cecilio Metelo, con la que se pretender dar a conocer algunas de las funciones que también desarrolla este departamento. Una exposición de fotografías del proceso de construcción y de la inauguración del edificio completan estas acciones de conmemoración.

Burillo señaló que el edificio, inaugurado en 1947, se empezó a construir en 1943 y que, en su época, era la mejor edificación pública de las islas. Con un total de 6.580 metros cuadrados divididos en cuatro plantas y un subsuelo, esta construcción costó en su día 10 millones de pesetas, un elevado precio que se justifica por la gran calidad de los materiales utilizados.

"Es un ejemplo de estilo renacentista adaptado al mallorquín en el que se utilizó piedra de Santanyí. Actualmente, su valor sería incalculable", añadió. A pesar de la majestuosidad de la construcción, Burillo reconoció que el edificio "ya se queda pequeño" para los 200 empleados que trabajan hoy en día en la Agencia Tributaria en Baleares, frente a los 50 trabajadores de los que disponía en sus inicios.