Comienza el segundo juicio por la muerte del bebé arrojado a un contenedor en Porto Cristo. - ISAAC BUJ - EUROPA PRESS
PALMA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un agente de la Policía Nacional que acudió a la llamada del bebé arrojado a un contenedor en Porto Cristo en noviembre de 2023 ha afirmado este lunes que a su llegada al lugar la criatura presentaba algún movimiento.
"Tenía algún espasmo y algún movimiento. Se movía un poquitín. Una piernecita se le movía", ha afirmado este lunes en la sesión del segundo juicio con jurado que se sigue en la Audiencia Provincial de Baleares. Cabe recordar que el anterior juicio se anuló por las dudas sobre la titulación de un perito.
El compañero de este agente, en la misma línea, ha explicado que a su llegada el bebé estaba en una caja dentro del coche de la Policía Local, que fueron los primeros que acudieron. Igualmente, ha asegurado que presentaba algunos movimientos. Entonces, los agentes municipales llevaron el feto al hospital y ellos se quedaron asegurando la zona.
Por su parte, la madre dijo por teléfono a otra persona que ella "lo habría enterrado para que no se enterara nadie". Lo ha explicado un subinspector de la Policía Nacional en relación a unas intervenciones telefónicas que se hicieron sobre la mujer.
Durante el interrogatorio a este agente, que acudió a la llamada del 112, se ha reproducido la grabación que una vecina hizo a Emergencias asegurando que había escuchado a una mujer llorando en un coche y a un hombre arrojando algo a un contenedor. "No sé si es un bebé o un animal muerto. Me parece haber visto un bebe", dijo en aquel momento a la operadora que le atendió en el 112.
SEGUNDO JUICIO CON JURADO
El segundo juicio con jurado por la muerte del bebé arrojado a un contenedor en Porto Cristo en 2023 comenzó este viernes en la Audiencia Provincial de Baleares con la constitución de un nuevo jurado.
El procedimiento arrancó con la constitución de un nuevo jurado popular y, después, con la lectura de los escritos de las acusaciones y las defensas.
El primer juicio por estos hechos se celebró a finales de octubre de 2025 pero, antes de que finalizara, tuvo que ser anulado por las dudas suscitadas en torno a la competencia de un perito que declaró a propuesta de las defensas de los acusados.
La jueza tuvo en cuenta que la única prueba presentada por la defensa, el informe de dicho perito, que sostenía que el bebé murió de un aborto, no podía considerarse válida dado que la ley de enjuiciamiento criminal exige que la persona que haga el informe tenga un título oficial.
Es por ello que consideró que no podía continuar celebrándose el juicio, puesto que la defensa de forma sobrevenida se quedaría sin prueba y se estaría vulnerando el principio de igualdad de armas, así como el derecho de defensa y de tutela judicial efectiva que contempla la Constitución Española.
PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE
En el banquillo vuelven a sentarse la madre y el tío del bebé, para quienes la Fiscalía solicita la prisión permanente revisable como supuestos autores de sendos delitos de asesinato.
También está acusada la cuñada de la madre, quien se enfrenta a una multa de 5.400 euros como supuesta autora de un delito de omisión del deber de socorro.
Los hechos, según expone la fiscal en su escrito de acusación, tuvieron lugar el 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaban junto a los otros dos procesados.
Después de dar a la luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre de la bebé entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor próximo y huyeron del lugar.
PRIMERAS SESIONES EN OCTUBRE
La representante del Ministerio Público, durante la primera sesión de la vista oral después anulada, defendió que la bebé "nació viva y llegó caliente al hospital", donde la llevaron después de ser encontrada en el contenedor. "A la bebé la mataron porque la tiraron al contenedor y la abandonaron", dijo en su informe inicial.
El letrado de la defensa de la madre, por su parte, admitió que lo que hizo la mujer es "una barbaridad", pero que "ella no es una asesina".
La letrada que defiende al tío de la bebé adujo que el hombre no sabía que su cuñada estaba embarazada ni que estaba arrojando al bebé muerto en el contenedor. "Nunca se podía imaginar que había depositado un feto humano", aseguró.
El doctor que estaba de guardia de Pediatría y una médica de Urgencias del Hospital de Llevant, donde fue atendido el neonato, consideraron que la criatura nació viva, aunque por las circunstancias del parto y el tiempo transcurrido entre el rescate del contenedor y la llegada al centro hospitalario pudiera haber llegado sin signos de vida.