Andreu Juan, jefe de servicio de Agricultura: "El cambio climático ha acabado con el paisaje de los almendros en flor"

Archivo - Hilera de almendros en flor en Torremanzanas, a 17 de febrero de 2022, en Torremanzanas, Alicante, Comunidad Valenciana (España).
Archivo - Hilera de almendros en flor en Torremanzanas, a 17 de febrero de 2022, en Torremanzanas, Alicante, Comunidad Valenciana (España).- Joaquín Reina - Europa Press - Archivo
Europa Press Islas Baleares
Actualizado: miércoles, 11 febrero 2026 15:01

    PALMA, 11 (EUROPA PRESS)

   El jefe de servicio de Agricultura del Govern, Andreu Juan Serra, ha advertido que los efectos del cambio climático y de las enfermedades como la 'Xylella fastidiosa' acabarán con las explotaciones de almendros en secano en Baleares.

    Así lo ha afirmado este miércoles durante su comparecencia en la Comisión No Permanente de Cambio Climático sobre Agricultura, Ganadería y Pesca del Parlament.

    Entre muchos otros temas, el técnico de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha abordado los planes de reconversión de las explotaciones de almendros en secano, que en los últimos 30 años han pasado de 65.000 hectáreas a apenas 7.000.

    "El paisaje de los almendros en flor en enero y febrero se ha acabado como consecuencia del cambio climático. Los almendros en secano que quedan se morirán y no se harán nuevas plantaciones porque no son viables económicamente ni en un contexto de 'Xylella' y de cambio climático", ha subrayado.

    Juan ha indicado que, pese a la pérdida de estas explotaciones, las hectáreas que antes ocupaban han sido ganadas por masa forestal y ha recordado que el Govern otorga ayudas de hasta el 75% para los costes de implantación de las plantaciones en regadío.

   A la 'Xylella', que afecta a los almendros y que durante años obligó a erradicar todos los ejemplares infectados, se le suma la preocupación por otras bacterias que se han detectado recientemente y que tienen especial incidencia sobre los algarrobos y los cítricos, ha apuntado. 

   Además, ha explicado, el Govern tiene instaladas trampas en puertos y aeropuertos con las que trata de detectar y hacer un seguimiento de cerca de 200 plagas diferentes. 

USO DEL AGUA

   Otro de los asuntos sobre los que ha incidido el jefe de servicio de Agricultura ha sido el cálculo de las dotaciones hídricas que necesita cada tipo de cultivo, un aspecto sobre el que han estado trabajando para plasmarlo en el nuevo plan hidrológico. 

   En la actualidad, ha detallado, Baleares está consumiendo el 56% de los recursos hídricos disponibles y el sector agrario representa el 12% de ese total. 

   Tomando como referencia el consumo total y no los recursos disponibles, la incidencia del sector agrario se eleva hasta el 22%. En Mallorca es del 24%, en Menorca del 19%, en Ibiza del 6% y en Formentera del 3%, mientras que en regiones como Murcia o Andalucía la cifra se puede llegar a disparar hasta el 80%. 

    El 28% del agua para regadío de Baleares procede de aguas regeneradas y el sector agrario solo usa el 21% del potencial de las mismas, por lo que Juan ha llamado a hacer un mayor y mejor uso de ellas. 

   De cara a este año, ha apuntado, su servicio trabaja en una herramienta de teledetección del regadío para cuantificar, monitorizar y optimizar el regadío agrícola de Baleares a partir de imágenes satelitales. 

   También tiene intención de proseguir con el seguimiento estacional de la sequía mediante la teledetección y los datos meteorológicos que durante el año pasado elaboraron junto a la Fundación Universidad-Empresa de Baleares (Fueib).

IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO

   En términos más generales, el jefe de servicio de Agricultura ha dado cuenta de los múltiples efectos que el cambio climático podría tener sobre la agricultura de las regiones mediterráneas.

   Entre ellos destacan el aumento de las necesidades de riego y de la presión sobre el agua; la reducción de los rendimientos agrícolas y de productividad; el impacto sobre la calidad y la distribución de los cultivos; la desigualdad norte-sur y la vulnerabilidad económica; o el incremento de plagas y enfermedades. 

   Todo ello, ha advertido, tendrá efectos sobre la producción de cultivos como el trigo, la vid, los olivos, los cítricos o los hortícolas, extendidos en Baleares. 

   Ante esta realidad, la Conselleria puso en marcha en 2024 una comisión para dar respuesta al cambio climático, fortalecer la capacidad de respuesta y reducir la vulnerabilidad del archipiélago. 

   Esta comisión opera en diez mesas sectoriales, diferenciando por tipo de cultivos, y centra sus trabajos en ejes como el agua y la agricultura, el suelo, el sistema de gestión de riesgos, la prevención de enfermedades y plagas, y los créditos de carbono y sistemas de compensación de externalidades ambientales.    

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