El CEIP Son Oliva cuenta con el primer refugio climático escolar alimentado por energía solar de Baleares - CAIB
PALMA 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El CEIP Son Oliva, ubicado en Palma, cuenta con el primer refugio climático escolar alimentado por energía solar de Baleares.
Esta infraestructura consiste en una marquesina fotovoltaica de unos 1.000 metros cuadrados, con una potencia instalada de 200 kilovatios (kW) que permitirá generar aproximadamente 350 megavatios hora (MWh) anuales de energía limpia.
Esta producción supone una reducción estimada de 162 toneladas de CO2 al año, contribuyendo de forma directa a la descarbonización del sistema energético, ha informado la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía en un comunicado.
La iniciativa permite convertir el patio del centro en un refugio climático, generando espacios de sombra y confort que mejoran las condiciones de uso durante todo el año, especialmente en episodios de altas temperaturas, al tiempo que se produce energía renovable de proximidad.
Además, la instalación permitirá cubrir aproximadamente el 30% del consumo eléctrico del centro y facilitará el modelo de autoconsumo compartido, ya que la energía generada podrá distribuirse a otros edificios públicos situados en un radio de hasta dos kilómetros.
La actuación ha contado con una inversión de 790.000 euros y se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos.
Los consellers de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, y de Educación y Universidades, Antoni Vera, han presentado este lunes la finalización del proyecto, el primer de estas características que se pone en marcha en el archipiélago.
"No solo generamos energía limpia, sino que mejoramos la calidad de vida del alumnado, creando auténticos refugios climáticos en los patios escolares", ha subrayado Saénz de San Pedro.
Vera, por su parte, ha definido la iniciativa como "un gran paso para la transición energética en las escuelas, porque además de crear un espacio resiliente para el alumnado, ayuda a que el centro sea autosuficiente".
Por su parte, la gerente del Instituto Balear de la Energía (IBE), Marta Pons, ha sostenido que esta actuación es "un ejemplo claro de cómo la transición energética puede ir de la mano de la adaptación climática, optimizando los recursos públicos y generando beneficios directos para la comunidad educativa".