Archivo - Sede del Consell de Ibiza. - CONSELL DE IBIZA - Archivo
EIVISSA 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
La consellera de Bienestar Social de Eivissa, Carolina Escandell, ha considerado que la trifulca ocurrida este lunes en el centro de menores Padre Morey es algo que "tenía que acabar pasando" puesto que el servicio está tensionado desde hace mucho tiempo.
"Tenemos una presión enorme y a muchos menores en un mismo centro", ha afirmado en declaraciones ante los medios de comunicación, al tiempo que ha explicado que los hechos tuvieron lugar en la unidad de primera acogida de menores migrantes.
En ningún momento, según ha dicho, fue una agresión contra los trabajadores de este servicio, sino que comenzó como una trifulca entre menores que fue en aumento hasta el punto de que tuvo que intervenir la Guardia Civil.
La consellera insular ha puesto en valor la labor de los trabajadores del centro, recordando que una monitora resultó herida, aunque se encuentra bien "y no ha sido nada de gravedad".
Escandell ha destacado que desde hace tiempo deben afrontar una circunstancia sobrevenida como es la ruta migratoria "completamente descontrolada" y que el Consell debe gestionar en relación a los menores.
La consellera insular ha asegurado que siguen "poniendo tiritas a una herida infectada", teniendo que hacer frente a circunstancias que, de vez en cuando, se descontrolan.
"Son menores muy complicados", ha dicho Escandell, recordando que, mientras el circuito tradicional de tutela de menores está controlado, pero que no es así en el circuito de menores migrantes no acompañados que llegan en pateras.
"La semana pasada en 24 horas nos encontramos con la entrada de nueve menores", ha lamentado Escandell, quien ha reconocido que necesitan ayuda porque, en caso contrario, la situación será cada vez más complicada de gestionar.
Escandell ha asegurado que, desde que comenzó el fenómeno migratorio, se ha contratado a personal, desmintiendo a quienes han asegurado que no ha habido más contrataciones.