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PALMA, 11 May. (EUROPA PRESS) -
El Consell, a través del Servicio de Caza y Pesca Fluvial, ha analizado con carácter provisional los datos obtenidos en los censos pre-reproductores de liebre de esta primavera y ha detectado un punto de inflexión en la caída drástica de población que existía desde el verano de 2020, por lo que prevé cierta estabilización de esta especie respecto a años anteriores.
Así, en las comarcas cinegéticas más propensas para la liebre, que son las marinas, la sierra y la llanura, se ha contabilizado una densidad de población de 0,17 durante el período pre-reproductor, una cifra que supone una estabilización respecto a años anteriores.
Esta cifra supone una estabilización teniendo en cuenta que las anteriores cifras de densidad de la liebre fueron, en 2018, de 0,3; en 2020 pasó a 0,27, y en 2021, a 0,16, bajada que estuvo causada por la alta incidencia de la enfermedad de la mixomatosis.
La tendencia de cambio que se ha detectado responde ahora a las medidas de contención en la presión cinegética y a la gestión ambiental que realiza el colectivo de cazadores.
MEDIDAS DE URGENCIA
Ante los datos negativos de hace dos años, en septiembre de 2020 el Consell tomó medidas de urgencia que han contribuido "a frenar la caída" y que prevén que a partir de ahora la población de liebre en la isla crezca.
En primer lugar, la institución propuso reducir la presión de la ccinegética sobre la liebre, y el Consejo de Caza aprobó que sólo se pudiera cazar en las modalidades tradicionales de 'ca llebrer' y cetrería, con dos ejemplares por cazador y día, así como avanzar su veda.
Estos colectivos tradicionales suponen menos del 1,5 por ciento de la presión sobre la liebre y, al mismo tiempo, tienen un "elevado" valor patrimonial.
En este sentido, la cetrería es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. De esta forma, se detuvo la caza de la liebre con escopeta, que suponía casi todo el volumen de la actividad.
Además, el Consell volvió a censar la liebre en 2021, aunque no era necesario hasta este año ya que se trata de estudios bienales, debido a que la situación requería tener datos reales, y éstos demostraron que la tendencia a la baja se estaba frenando.
Paralelamente, la gestión ambiental llevada a cabo por el colectivo cazador también ha contribuido a variar los parámetros de mortalidad provocada por la mixomatosis.
Según ha informado la institución insular, la tarea sobre el territorio del colectivo cazador "ha sido clave" para detectar y realizar el seguimiento de esta enfermedad.
En 2020, las entidades y asociaciones cinegéticas mostraban una percepción "negativa" de la situación y una "gran" preocupación por el futuro de la especie. Aunque actualmente, la percepción del colectivo cazador va en línea con los resultados de los censos de 2022 y prevén que cada vez se puedan ver más liebres.
LA MIXOMATOSIS
La mixomatosis es una enfermedad infecciosa vírica que ha afectado típicamente a los conejos y que, desde 2018, se ha detectado en liebres.
De hecho, el primer ejemplar de liebre con esta enfermedad en Mallorca fue descubierto por la Sociedad de Cazadores de Santanyí a finales de 2018.
Asimismo, la transmisión de la enfermedad al ser humano no es posible en ningún caso, ha indicado el Consell.