Archivo - Camión de recogida de residuos de Emaya. - AYUNTAMIENTO DE PALMA - Archivo
PALMA 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
Emaya ha incorporado a su flota tres nuevos camiones recolectores de carga trasera de 18 toneladas que refuerzan y amplían los servicios de recogida de la fracción orgánica en Palma.
Estos vehículos, según ha explicado en nota de prensa el Ayuntamiento de Palma, se destinarán principalmente al servicio de recogida comercial puerta a puerta en los polígonos industriales y a la ampliación del servicio de recogida separada puerta a puerta del sector de la hostelería y la restauración en la zona de Playa de Palma.
La incorporación de la nueva flota forma parte de las actuaciones impulsadas por la empresa municipal con la finalidad de mejorar los índices de recogida selectiva, en consonancia con la normativa europea y estatal vigente.
En este sentido, desde el Consistorio han remarcado que la planificación de nuevos servicios, tanto comerciales como domiciliarios, requiere disponer de los medios mecánicos adecuados para garantizar una implantación eficaz y sostenible.
Los vehículos incorporados son camiones Scania de la serie P, de nueva generación, equipados con tecnología de gas natural comprimido (GNC) y un nivel de emisiones EURO VI, diseñados para ofrecer operaciones de distribución más eficientes y reducir de forma significativa los contaminantes.
Además, cuentan con una potencia de 250 kW y una capacidad de caja de 13 metros cúbicos. El coste unitario de cada vehículo es de 216.230 euros, lo que eleva la inversión total a 648.690 euros.
La financiación es de carácter mixto e incluye 532.243 euros procedentes del programa Next Generation EU y 116.446 euros de aportación propia, lo que implica que el 82 por ciento de la inversión se cubre mediante subvención europea.
Según han recordado, el objetivo de Emaya, en consonancia con los nuevos proyectos y la incorporación de los medios mecánicos necesarios, es mejorar la eficiencia en la gestión de residuos.
El Ayuntamiento ha recordado que la separación en origen permite un tratamiento específico de cada fracción, optimiza los procesos de reutilización y reduce la contaminación del resto de materiales recogidos.