Jaume Garau, director de la Acadèmia del Clima, y Damià Gomis, doctor en Física i catedràtic de Física de la Terra de la UIB. - ACADEMIA DEL CLIMA
PALMA 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El doctor en Física y catedrático de Física de la Tierra de la Universitat de les Illes Baleares (UIB) Damià Gomis ha instado este viernes a reducir el número de vuelos y fomentar estancias más largas como método para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Ha sido en la presentación del 'Manifiesto por la vida el futuro de Baleares' con motivo de la conmemoración este sábado del Día Mundial de la Protección del Medio Ambiente. Junto al director de la Academia del Clima, Jaume Garau, han hecho una radiografía de los efectos del cambio climático en las Islas en la actualidad, de sus causas y de las previsiones de futuro.
Según han explicado, en Baleares, las emisiones derivadas del transporte terrestre, aéreo y marítimo suponen en torno a tres cuartas partes del total mientras el resto provienen de la producción de electricidad y otros sectores más minoritarios.
Preguntado por las posibles soluciones, Gomis ha explicado que mientras que en el transporte terrestre existen vías claras de reducción como fomento del transporte público y la movilidad eléctrica; en el transporte marítimo ahora está habiendo tímidos avances en alternativas a los combustibles fósiles.
En cuando al transporte aéreo, ha indicado que ante la enorme dificultad de limitar la dependencia de los combustibles fósiles, las posibles soluciones pasan por una reducción de vuelos y el fomento de estancias más largas que representan menos trayectos.
En este sentido, el manifiesto llama la atención sobre el hecho de que Baleares es demasiado dependiente del turismo, que genera una gran presión sobre el territorio, los recursos naturales, la energía y las infraestructuras, y provoca emisiones y otros impactos que agravan el cambio climático.
"No se trata de renunciar al turismo, sino de reducir el peso y diversificar la economía", señala el texto, al tiempo que reclama consensos amplios entre organismos e instituciones implicadas, los sectores económicos y la sociedad civil para hacer viable la transformación del modelo.
Los expertos han asegurado que los efectos del cambio climático no son ya una cuestión de futuro, sino que se están dando ya y pueden empeorar. Los efectos o impactos, han reiterado, afectan a los ecosistemas terrestres y marinos, así como a la salud y a su seguridad. "La situación que ya vivimos es desalentadora", han lamentado.
Gomis y Garau han recordado que este verano ha dejado datos de temperatura impactantes, aunque han advertido que estos datos excepcionales también se explican por la variabilidad natural del clima, que se traduce en cambios en los patrones de circulación atmosférica y marina, lo que no quiere decir que el calentamiento global no influya.
Según han alertado, el calor extremo, las noches tropicales y la falta de lluvia han vuelto a poner en riesgo este verano la salud, el agua, el campo, la biodiversidad y la economía.
En concreto, han explicado que la temperatura global del año 2025 había aumentado 1,42ºC respecto al periodo preindustrial (siglo XIX - principios del siglo XX), que en Baleares se ha constatado que en los últimos 50 años la temperatura ha subido 2,34°C y que la temperatura superficial media del mar Mediterráneo ha aumentado 1,6°C en los últimos 40 años.