FORMENTERA 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Consell de Formentera ha cerrado este miércoles la temporada de regulación de entrada y circulación de vehículos con 48.038 solicitudes tramitadas, de las que 40.988 han sido autorizadas, 5.393 denegadas y 1.657 no se han completado o están pendientes de documentación.
La institución, en un comunicado, ha explicado que, entre las autorizaciones puntuales de visitantes, se han concedido 8.317 a turismos y 1.287 a motocicletas. A ellas se suman 2.222 autorizaciones para turismos de residentes de Mallorca y Menorca y 572 para motocicletas; 652 autorizaciones para vehículos eléctricos y 2.336 para híbridos.
En relación al cupo para residentes en Eivissa, esta temporada se han concedido 6.282 autorizaciones a turismos y 1.223 a motocicletas.
Una de las novedades de este año ha sido la revisión, por primera vez, de determinadas autorizaciones de larga estancia.
En las revisiones realizadas hasta ahora, el Consell ha revocado 122 correspondientes a vehículos de residentes en Eivissa y a vehículos vinculados a trabajadores de temporada tras comprobar que no habían circulado por la isla durante 15 días consecutivos.
EN EL PARLAMENT
El cierre de la temporada coincide con la celebración de la Comisión General de Consells Insulars del Parlament donde la vicepresidenta del Consell de Formentera, Verónica Castelló, ha trasladado la experiencia acumulada desde 2019 puesto que Formentera fue la primera isla de Baleares en implantar una regulación.
Desde entonces, el techo de vehículos ha pasado de los 2.450 iniciales a los 10.287 actuales, con una reducción de más de 2.000 vehículos aplicada sobre los coches de alquiler y de residentes.
El Consell, además, ha sugerido presentar enmiendas durante la tramitación parlamentaria de la nueva ley de regulación de afluencia de vehículos de Mallorca para modificar determinados aspectos de la Ley 7/2019 de sostenibilidad medioambiental y económica de Formentera.
Entre otras cosas, el Consell plantea modificar el tratamiento de los vehículos de trabajadores que se desplazan a Formentera durante la temporada, sugiriendo que no estén sometidos a un techo específico teniendo en cuenta la necesidad de disponer de empleados.
Otra línea será concretar el régimen aplicable a las segundas residencias, estableciendo como criterio que cada propiedad o vivienda pueda disponer de la autorización de un vehículo.
Finalmente, el Consell quiere valorar un nuevo tratamiento para desplazamientos de residentes entre las Baleares, estudiando la posibilidad de no establecer contingentes entre islas siempre que la media vaya acompañada de los mecanismos necesarios para evitar que se pueda traducir en una subida descontrolada del número de vehículos en Formentera.