PALMA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha presentado este lunes el anteproyecto de reconversión de la antigua prisión de Palma en una residencia profesional con servicios comunes con 139 unidades habitaciones, unas 50 pensadas para estancias cortas y el resto, 89, para estancias más prolongadas.
El anteproyecto contempla la demolición de las edificaciones perimetrales, las torres de vigilancia y el muro y conservará prácticamente toda la edificación central para transformar la infraestructura en una solución habitacional en planta baja y dos plantas con servicios comunes como gimnasio, lavandería, consigna, comedor, cafetería y más de 5.000 metros cuadrados de zonas verdes.

Se prevé que el complejo cuente en una superficie edificable de unos 8.000 metros cuadrados con 50 unidades de corta estancia --45 individuales de 16 a 22 metros cuadrados y cinco dobles de 25 a 30 metros cuadrados-- equipadas con zona de descanso, espacio de almacenamiento, baño completo y área de trabajo integrada.
La residencia contará también con 89 unidades para estancias de larga duración. De ellas, 59 serán apartamentos de entre 20 y 30 metros cuadrados, equipados con cocina completa, espacio de estar y dormitorio, baño completo, vestidor y almacenaje, así como área de trabajo y comedor.

Asimismo, se proyectan 26 unidades de mayor tamaño, con superficies de 30 a 35 metros cuadrados, que incorporarán cocina, comedor integrado, zona de estar con espacio de descanso susceptible de independizarse, baño completo, vestidor y área de trabajo.

Finalmente, el complejo dispondrá de cuatro viviendas familiares de más de 40 metros cuadrados. Estas unidades contarán con dos dormitorios independientes, salón-comedor, cocina, baño completo, lavandería propia y amplios espacios de almacenamiento.
Asimismo, el complejo contará con todas las infraestructuras necesarias para garantizar su funcionamiento, incluyendo dependencias administrativas, almacenes, lavandería central, salas de personal, espacios de mantenimiento y cuartos de limpieza.

Las viviendas están pensadas para profesionales como médicos, investigadores, fuerzas y cuerpos de seguridad y otras profesiones, en muchos casos, servicios públicos esenciales. De momento, no se ha concretado qué criterios se fijarán para el acceso a estas viviendas ni cuánto se pagará.

Los criterios de construcción serán con criterios avanzados de sostenibilidad ambiental y se harán soluciones constructivas, ha explicado Martínez, destinadas a reducir el efecto isla de calor, minimizar el impacto acústico y atmosférico, favorecer la recuperación, la reutilización de recursos, y potenciar el uso de energías renovables.
"Es una oportunidad para generar vivienda, para recuperar patrimonio arquitectónico, para atraer talento y, sobre todo, para mejorar la prestación de los servicios esenciales", ha indicado.
El primer edil ha explicado que la remodelación de la antigua prisión es independiente del proceso de desalojo de los antiguos edificios de funcionarios, que tiene que ver con el proyecto de acceso a la ciudad y la construcción de una rotonda.