Descendimiento del Crist de la Sang. - BISBAT MALLORCA
PALMA, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
La iglesia del Santuario de la Asunción de Palma ha acogido este Miércoles Santo el descendimiento del Crist de la Sang.
Según ha informado el Obispado de Mallorca en un comunicado, el acto ha tenido lugar a las 10.00 horas y ha estado presidido por el obispo insular, Sebasti Taltavull. Posteriormente se ha rezado el viacrucis a cargo del párroco de Santanyí Bartomeu Villalonga sobre el sentido de la Cruz y la crucifixión de Jesús.
A continuación, el Sant Crist abandona su camarín --único momento en todo el año en que lo hace-- y se le ofrece una veneración a través del incienso, como una plegaria comunitaria de la consagración.
Los 'prohoms' bajan después la talla del Sant Crist que, depositario de todos los que padecen, de cuerpo o alma, y recuperando la tradición que se interrumpió en los últimos años, es llevado al patio del Hospital General para acercarse a los enfermos del que es el centro sanitario más antiguo de Palma, para que sean bendecidos y puedan también venerarlo.
En concreto, lo llevan por la nave central de la iglesia en presencia de la imagen de la Virgen Dolorosa, que fue trasladada a este Santuario en la procesión del martes. Una vez vuelven a entrar la imagen del Sant Crist, la colocan horizontalmente ante la nave central para que sea venerada. Este año, sin restricciones sanitarias, todo el que quiera podrá volver a tocarla.
Una vez finalizado el acto, la iglesia de la Anunciación estará abierta ininterrumpidamente hasta las 20.00 horas.
El Jueves Santo también estará expuesto desde las 8.00 hasta las 19.00 horas, inicio de la procesión, y el viernes también podrá visitarse durante la mañana.
Cabe recordar que los 'prohoms' son un grupo de 24 hombres encargados del cuidado y custodia de la imagen, 12 de los cuales reciben el nombre de sobreposats y son los que la llevan en procesión el Jueves Santo.
MISA CRISMAL
El obispo de Mallorca preside este miércoles la Misa Crismal en la Seu, un encuentro en el que participa prácticamente la totalidad de los sacerdotes mallorquines, seglares y religiosos.
En detalle, es la misa donde tiene lugar la consagración del Santo Crisma y la bendición de los aceites de los catecúmenos y de los enfermos. Además, se considera una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal, porque uno de los ritos incluidos en esta celebración es el de la renovación de las promesas sacerdotales.
Después de la homilía, en lugar de pronunciarse el Credo, el obispo invita a los sacerdotes presentes a prometer unirse más a Cristo, renovando su consagración y dedicación en la iglesia.
Otra manifestación que tiene esta misa es que los textos de la celebración presentan un marcado carácter catequético sobre el sacerdocio. Posteriormente, llega el momento de la consagración del Santo Crisma y la bendición de los Santos Aceites.
Cabe destacar que el Crisma es el aceite con el que son ungidos los nuevos bautizados, son firmados los que reciben la confirmación y son ordenados los obispos y sacerdotes. También se emplea en la dedicación de las nuevas iglesias y en la consagración de los nuevos altares.