Archivo - Juicio por la macroestafa inmobiliaria de Lujo Casa. - Tomàs Moyà - Europa Press - Archivo
PALMA 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma retomará a partir del próximo lunes (10.00 horas), con más testimonios de víctimas, el juicio por la macroestafa inmobiliaria de Lujo Casa.
También hay vistas programadas para el resto de esta semana y las dos siguientes, salvo los viernes. Será a partir del 22 de septiembre, previsiblemente, cuando se llevarán a cabo los interrogatorios de los seis acusados que quedan, dado que dos aceptaron penas de nueve meses de cárcel al inicio del juicio.
Para el supuesto cabecilla de la trama y fundador de la empresa, Carlos García Roldán, conocido como 'Charly', la Fiscalía interesa una pena de 16 años de prisión y el pago de una multa de 446.000 euros. Su socio y propietario de Mallorca Investment, Michele Pilato, se enfrenta a una condena de 10 años de cárcel.
Según recoge el fiscal anticorrupción Juan Carrau en su escrito de acusación, García Roldán y el resto de procesados utilizaron la empresa Promociones Lujo Casa Baleares para aparentar estar realizando promociones inmobiliarias, ofertando públicamente la venta de viviendas.
En ocasiones utilizaron fotografías de promociones ajenas y de otros arquitectos obtenidas de internet. De las al menos 32 promociones publicitadas en distintos puntos de la isla solo se habían adquirido siete solares y no llegó a construirse ninguna.
De este modo estafaron 3,3 millones de euros a al menos 235 personas, muchas de ellas parejas jóvenes que pensaban que estaban realizando contratos de reserva para comprar un piso.
A medida que se cumplía el plazo máximo de entrega de las viviendas, los compradores fueron formulando reclamaciones y pidiendo explicaciones, pero sólo recibían excusas. También se les intentó convencer de que no denunciaran los hechos advirtiéndoles de que de ese modo se dificultaría que pudieran salir adelante las promociones o que pudieran recuperar el dinero.
Con el dinero estafado a las víctimas los encausados pagaron salarios de trabajadores ficticios y se gastaron cantidades ingentes de dinero en restaurantes, servicios de compañía y casinos, así como joyas y vehículos. En un casino al que García Roldán acudió en 227 ocasiones mientras captaba fondos con las promociones, hizo gastos por 712.000 euros.
EL JUICIO
A lo largo de las sesiones del juicio que se celebraron entre finales de junio y principios de julio declararon numerosos testigos, investigadores policiales y víctimas de la macroestafa.
Con los testimonios de estas últimas, previsiblemente, seguirá el juicio al menos varios días más. Los primeros en hacerlo, por ejemplo, dijeron que abonaron entre 27.000 y 46.000 euros para reservar las supuestas promociones y que les decían que "estaban a la espera" de licencias y que "todo iba lento".
Una afectada explicó que había abonado junto con su pareja una cantidad inicial de 10.000 euros y, posteriormente, habían hecho otro pago de 17.000 euros al querer cambiar la vivienda por otra de una nueva promoción.
Otra, que adelantó junto a su pareja unos 23.000 euros y que cuando el negocio empezó a "olerle mal" se dirigió al Ayuntamiento de Llucmajor para pedir explicaciones, donde le dijeron que los promotores no habían hecho los pagos pertinentes para obtener la licencia para construir la casa por la que ya habían pagado.
"Acababa de ser madre y tuve que empezar a ir al psiquiatra y a probar distintos psicofármacos por la ansiedad. Encadené sucesivas bajas hasta que me despidieron. Perdí la ilusión y no pude disfrutar de la maternidad", declaró, por su parte, una mujer que hizo dos pagos en efectivo de 21.000 euros como señal y 40.000 euros cuando se le garantizó que iban a empezar las obras de una promoción en Es Figueral.
Una última, entre las muchas otras víctimas que ya han pasado por la Audiencia Provincial para dar su versión de los hechos, relató las excusas "de lo más idiotas" que recibió cuando trató de contactar con los acusados en el momento de ver que no arrancaban las obras y ha asegurado que una vez le llegaron a decir que "no contestaban a las llamadas porque el teléfono móvil se les había caído al mar".