Publicado 06/03/2020 15:13CET

'El mar empieza aquí', la campaña de Emaya para evitar residuos en los sumideros de la recogida de aguas pluviales

Placa con el mensaje 'El mar empieza aquí', una campaña de Emaya para evitar el lanzamiento de residuos a las alcantarillas.
Placa con el mensaje 'El mar empieza aquí', una campaña de Emaya para evitar el lanzamiento de residuos a las alcantarillas. - AYUNTAMIENTO DE PALMA

PALMA DE MALLORCA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado de Palma (Emaya) instalará una treintena de placas dentro de la campaña 'El mar empieza aquí', con la que pretende evitar que se tiren residuos en los sumideros de la recogida de aguas pluviales.

Las placas, que se colocarán en el suelo junto a las rejas de los sumideros, llevan la inscripción 'El mar empieza aquí, no tirar ni verter nada aquí'. De este modo, buscan concienciar a la ciudadanía de que todo lo que se tira a las alcantarillas puede terminar en el mar.

El alcalde de Palma, José Hila, y el concejal de Medio Ambiente y Bienestar Animal, Ramon Perpiny, han presentado este viernes la iniciativa. La presentación se ha realizado en la calle de Velázquez, donde Emaya ya ha instalado una de estas placas en catalán. Dos más han sido colocadas en la plaza de España, en inglés, y en la calle Josep Tous i Ferrer, ante la entrada del Mercado del Olivar, en castellano.

A partir de ahora se instalarán estas placas también en la plaza de Cort, plaza Mayor, calle Conquistador, Es Born, Antoni Maura, plaza Alexandre Jaume y Blanquerna. En una segunda fase se pondrán más placas en otros barrios.

Desde Cort han explicado que ciudades de todo el mundo ya se han llevado a cabo campañas similares. "Es importante concienciar a la ciudadanía de que las alcantarillas no se deben emplear como papeleras, y que toda aquella suciedad que echamos en el suelo termina en el mar", ha explicado Hila.

Como ha recalcado Emaya, las colillas son uno de los principales residuos que llevan al mar a través de la red. Contienen sustancias contaminantes, que se liberan al llegar al agua e incluso se pueden incorporar a la cadena alimentaria de la fauna marina. Tardan 15 años en degradarse y cada una puede contaminar diez litros de agua.

Por su parte, el regidor de Medio Ambiente ha resaltado el trabajo del Ayuntamiento para acabar con los vertidos al mar.

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