Reunión de la Comisión de Seguimiento de la Reserva Marina de la Bahía de Palma - CAIB
PALMA 5 May. (EUROPA PRESS) -
Un total de 663 embarcaciones de pesca recreativa y 80 pescadores submarinos están registrados en la reserva marina de la Bahía de Palma, aunque su actividad real es "muy reducida".
Es uno de los datos que se han puesto sobre la mesa en la reunión Comisión de Seguimiento de la Reserva Marina de la Bahía de Palma que ha tenido lugar este martes en el Club Náutico de s'Arenal.
En ella han participado representantes del Govern, del Consell de Mallorca, del Ayuntamiento de Llucmajor, de la Cofradía de Pescadores de Palma, de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, de los centros de buceo, de los clubes náuticos, del Centro Oceanográfico de Baleares (IEO) y del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados de Baleares (Imedea).
Durante el encuentro, según ha informado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio natural en un comunicado, se han presentado datos sobre las actividades reguladas en la reserva.
En cuanto a la pesca profesional, en la Bahía de Palma operan embarcaciones artesanales que concentran su actividad entre los meses de enero y abril, dirigida al chanquete, mientras que el resto del año no hay actividad.
Por lo que respecta a la pesca recreativa, hay seiscientas 663 embarcaciones registradas y 80 pescadores submarinos, aunque su actividad real es "muy reducida". Además, en 2025 se registraron 2.700 inmersiones de buceo, que mantienen una tendencia de incremento moderado año tras año.
También se ha abordado los resultados de la última campaña de seguimiento de las poblaciones de peces comerciales, que data de abril de 2022.
La Bahía de Palma es una zona "muy oligotrófica y sin zonas rocosas", lo que hace que la biomasa potencial máxima sea muy reducida, de 2,7 kilos por 250 metros cuadrados.
No obstante, esta cifra de biomasa de peces comerciales registrada en 2022 multiplica por tres la registrada en el primer censo, de mayo de 2000, cuando era de 1,8 kg/250 m2.
"Los datos confirman que las reservas marinas funcionan: hay más peces y de mayor tamaño. Esto se traduce en una mejora directa de la sostenibilidad de la pesca artesanal", ha subrayado el director general de Pesca, Antoni M. Grau.
REPRODUCCIÓN DE RAYAS Y TIBURONES
También se han presentado los resultados de dos proyectos científicos relacionados con la reserva marina. El primero, liderado por el Imedea, ha permitido identificar la Bahía de Palma como un espacio de reproducción de elasmobranquios, como rayas y tiburones.
Mediante el uso de telemetría acústica, los investigadores han podido seguir los movimientos de los individuos y detectar patrones migratorios. De hecho, se ha observado que muchas especies recorren la costa de Mallorca y regresan cada primavera a zonas concretas, como el cabo Enderrocat, para reproducirse.
El segundo proyecto, también del Imedea, consiste en el desarrollo de un sistema innovador basado en inteligencia artificial para estimar automáticamente el tamaño de los peces a partir de imágenes de capturas recreativas.
Este sistema, validado con la participación de pescadores voluntarios mediante el diario de pesca recreativa, busca mejorar la calidad de los datos pesqueros.
En paralelo, los estudios en la reserva marina de la Bahía de Palma muestran que esta zona, clave para la pesca del raor, genera capturas superiores (unos 23 por pescador y jornada) al nivel que los pescadores consideran óptimo (18).
También se ha tratado el tema del límite occidental de la reserva marina, trazado en 1982 mediante un sistema cartográfico y batimétrico que ha quedado obsoleto. En este sentido, la Conselleria tramitará una propuesta para modificarlo y sustituirá la batimetría por líneas rectas sobre el trazado vigente.
La sesión ha concluido con un intercambio de opiniones y propuestas entre los asistentes. "Es importante que la gestión de las reservas marinas cuente con la opinión y el apoyo de las entidades y de los profesionales vinculados al mundo de la pesca", ha sentenciado Grau.