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PALMA 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
El 58,62 por ciento de enfermeras y fisioterapeutas de Baleares han sufrido comentarios o chistes sexistas ofensivos, el 39,31 por ciento ha sufrido una invasión deliberada de su espacio personal y se ha sentido menospreciadas, y el 29,66 por ciento, un contacto físico no solicitado ni deseado.
Así lo ha revelado una encuesta del sindicato Satse, que ha subrayado que se trata de situaciones que pueden ser constitutivas de acoso sexual o por razón de sexo "que se repiten de manera permanente y que violentan y agreden a estas profesionales sanitarias".
La organización sindical ha hecho esta encuesta en el marco de una campaña de información y sensibilización que, bajo el lema 'Sí que pasa...Es acoso', ha puesto en marcha en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el próximo 25 de noviembre.
Según la encuesta, además, un 37,93 por ciento se han sentido menospreciadas o han sufrido condescendencia.
Satse ha subrayado que dos de las múltiples manifestaciones de la violencia contra las mujeres son el acoso sexual y el acoso por razón de sexo. Se trata de conductas, a menudo normalizadas o silenciadas, que muestran una desigualdad estructural y un ejercicio de poder de género, y que son las más frecuentes, ocultas e impunes en el ámbito laboral, según han apuntado.
VIOLENCIA Y ABUSO
Según la organización sindical, esta realidad provoca conductas violentas y abusivas que agreden y perjudican especialmente a las mujeres y a colectivos profesionales mayoritariamente femeninos.
"Las profesiones dedicadas al cuidado han sido históricamente estereotipadas y sexualizadas, lo cual se agrava por la cercanía física y la percepción errónea de que estamos 'al servicio' de otras personas", han añadido.
Según Satse, el sondeo realizado arroja datos "muy preocupantes" que hacen necesario continuar concienciando a profesionales, administraciones públicas, empresas privadas y a toda la sociedad para acabar con la violencia en el trabajo.
Los principales resultados en Baleares son que un 58,62 por ciento de las personas encuestadas han sufrido comentarios y/o chistes sexistas ofensivos en su presencia. Además, un 39,31 por ciento han sufrido alguna invasión deliberada de su espacio personal y un 37,93 por ciento se han sentido menospreciadas o han sufrido condescendencia.
CONTACTO NO DESEADO
Según la encuesta, el 29,66 por ciento afirma haber sufrido contacto físico no solicitado ni deseado (una mano en la cintura, abrazos y/o tocamientos en los glúteos u otras zonas sensibles o íntimas, entre otros).
Otros datos son que el 50,34 por ciento dice que ha sido tratada de manera diferente por su sexo; al 35,17 por ciento le han contado historias o bromas sexuales que le resultaron ofensivas; el 28 por ciento, miradas insinuantes e inapropiadas de carácter sexual; y al 25,52 por ciento les han intentado tocar o rozar, y a casi al 30 por ciento de las personas encuestadas han llamado su atención de forma sexual con silbidos o piropos ofensivos.
DESCONOCIMIENTO
En el 79,8 por ciento de los casos no se pone en conocimiento del centro ni se denuncia. Las causas principales son el desconocimiento del procedimiento y derechos existentes (40 por ciento) y/o la falta de confianza en la eficacia del procedimiento (35,3 por ciento).
El 54,5 por ciento de las enfermeras y fisioterapeutas encuestadas desconocen si existe un protocolo de actuación frente el acoso sexual y por razón de sexo al que acogerse, y solo el 25,7 por ciento afirma haber recibido información y/o haber tenido la posibilidad de formarse al respecto.
Ante esta realidad, Satse ha reclamado que se promuevan condiciones laborales que prevengan el acoso sexual y por razón de sexo a través del cumplimiento exigente de los planes de igualdad y protocolos que buscan su prevención, detección temprana, denuncia y apoyo y asesoramiento a las víctimas.
La organización sindical ha reclamado medidas preventivas que promocionen una cultura de "tolerancia cero al acoso" mediante la difusión e información del procedimiento existente, así como formación obligatoria para todo el personal y campañas de sensibilización permanentes.
Otras demandas de Satse son la inclusión de estos acosos en las evaluaciones de riesgos laborales como riesgo psicosocial; la protección integral a las víctimas frente a represalias y su acceso a apoyo psicológico y a la asesoría jurídica por si sus derechos laborales se han visto afectados, y la implementación de todas las actuaciones necesarias para restituir su salud psicológica y física.