La bancada socialista en el Consell de Mallorca. - PSIB
PALMA 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
El grupo socialista en el Consell de Mallorca ha adelantado que es "muy difícil" que puedan apoyar las ayudas para hacer frente a los efectos económicos derivados de la guerra en Irán que previsiblemente se debatirán en un pleno extraordinario este martes al incluir medidas "racistas" como la exigencia de cinco años de residencia legal.
La tarde de este martes, ha informado el PSIB en un comunicado, se celebrará una comisión informativa de urgencia para fijar el orden del día de la sesión plenaria, que en principio solo incluirá la aprobación de una partida de 22,7 millones de euros procedentes de remanentes de tesorería que se destinarán al paquete de ayudas anticrisis.
De esta partida, nueve millones se destinarán al Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), que será el encargado de articular las ayudas de carácter social.
Si nada cambia, han apuntado los socialistas, solo podrán optar a estas ayudas quienes acrediten un mínimo de cinco años de residencia legal, una medida "racista" que hace que sea "muy difícil" que voten a favor de la aprobación de este remanente.
El PSIB ha contrapuesto el proceder de la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia del Govern, Sandra Fernández, quien este mismo lunes se ha reunido con los grupos parlamentarios para abordar el paquete de ayudas sociales por la guerra, y el del presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, quien pese a prometerlo no se ha reunido con la oposición.
En cualquier caso, los socialistas han reiterado su voluntad de diálogo si el equipo de gobierno insular rectifica y abandona las "tesis xenófobas" de Vox.
"MAQUILLAJE CONTABLE"
Los socialistas, por otra parte, han expresado sus dudas acerca de que el paquete de ayudas impulsado por la institución insular para paliar los efectos de la escalada bélica roce los 90 millones de euros, como sostiene el Consell de Mallorca.
El PSIB ha advertido que lo que la institución insular computa como ayudas del escudo social son en parte partidas económicas que ya están presupuestadas para este 2026 para acometer inversiones y, por lo tanto, "no suponen una acción de emergencia sobrevenida sino el maquillaje contable de una serie de partidas ya comprometidas".
También ha alertado de que algunas de las medidas que Galmés reivindica como escudo social son reformas en la Llar de Ancians, una aportación al IMAS para residencias municipales o las plazas de discapacidad.