Archivo - Un militar de la UME en una calle anegada de agua tras las lluvias, a 1 de octubre de 2025, en Ibiza, Baleares (España). - Germán Lama - Europa Press - Archivo
PALMA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un estudio liderado por la Universidad de Tulane, del que ha formado parte la investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) de la Universitat de les Illes Balears (UIB) Marta Marcos, ha determinado que la subida del nivel del mar provocada por la acción del ser humano triplica la frecuencia de las inundaciones costeras extremas.
El estudio, publicado en la revista 'Nature Climate Change', revela que desde hasta la década de 1960 la variabilidad climática o la actividad volcánica, influyeron de forma importante en la aparición de estos fenómenos.
Desde entonces, el calentamiento global causado por el ser humano se ha convertido en el principal motor del aumento relativo del nivel del mar y, por extensión, del hecho de que las inundaciones costeras extremas hayan triplicado su frecuencia.
Históricamente solo ocurrían una vez cada siglo, mientras que ahora se producen cada 16 años. No obstante, ha informado el Imedea en un comunicado, solo la mitad se deben al ascenso del nivel del mar asociado a las emisiones humanas.
La investigación incluye varios ejemplos que dan prueba de este fenómeno. En Sandy Hook (Nueva Jersey), un evento que ocurría una vez cada 100 años pasó a ocurrir aproximadamente una vez cada 16 años; en Wellington (Nueva Zelanda), uno similar se convirtió en algo que sucedía aproximadamente dos veces al año; y en Manila (Filipinas), el hundimiento del terreno vinculado la extracción de aguas subterráneas ha incrementado la frecuencia de inundaciones extremas en más de 300 veces.
ANÁLISIS DE REGISTROS HISTÓRICOS
La investigación se ha llevado a cabo a través del análisis de registros históricos de mareógrafos junto con simulaciones de modelos climáticos para diferenciar la influencia de la actividad humana, el forzamiento natural y los movimientos verticales de la corteza terrestre.
Aporta una de las primeras evidencias globales basadas en observaciones que permiten atribuir directamente al cambio climático de origen humano el incremento del peligro de inundación costera.
No obstante, el análisis se centra principalmente en el efecto de la subida del nivel del mar y no incorpora de forma explícita posibles cambios futuros en tormentas, marejadas o regímenes de mareas, factores que también pueden modificar el riesgo local.
"Este trabajo constituye una herramienta especialmente útil para establecer y planificar intervenciones que reduzcan el impacto de estos fenómenos", ha subrayado Marcos.
A pesar de que el estudio no permite estimar directamente cuánto ha aumentado la frecuencia de inundaciones extremas en las costas españolas mediterráneas, dado que los modelos utilizados en este análisis no responden bien en cuencas semicerradas, las conclusiones apuntan a "un aumento generalizado del riesgo costero asociado al cambio climático".