El cardiólogo del Hospital Universitario Son Espases, IdISBa y profesor de la Universitat de les Illes Balears (UIB), Xavier Rosselló. - UIB
PALMA, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
El cardiólogo del Hospital Universitario Son Espases, IdISBa y profesor de la Universitat de les Illes Balears (UIB), Xavier Rosselló, ha participado en un ensayo clínico que cuestiona el uso rutinario de los betabloqueantes después de un infarto.
El estudio ha sido presentado en el Congreso Europeo de Cardiología celebrado en Madrid y publicado simultáneamente en tres revistas especializadas, según ha señalado la UIB en una nota de prensa.
Los resultados apuntan que los betabloqueantes, medicamento prescrito de forma rutinaria tras un infarto, no aportan ningún beneficio en pacientes con función cardiaca preservada y que podrían tener efectos perjudiciales, especialmente en mujeres.
Se trata del mayor ensayo clínico realizado hasta ahora sobre este tema, en el marco del proyecto Reboot y coordinado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).
El estudio, que se ha llevado a cabo sin financiación de la industria farmacéutica, ha durado seis años y ha contado con la participación de 8.505 pacientes y 109 hospitales de España e Italia, entre ellos Son Espases.
El cardiólogo Xavier Rosselló ha formado parte del equipo investigador como primer autor en dos de las publicaciones y tercer autor en la tercera. Rosselló trabajó en el CNIC entre 2018 y 2022 y actualmente mantiene una vinculación como científico visitante.
En concreto, el estudio publicado en 'The New England Journal of Medicine' ha demostrado que los betabloqueantes no mejoran el pronostico en pacientes con infarto y función cardiaca normal, mientras que el publicado en 'European Hearts Journal' muestra indicaciones que esta medicación podría ser incluso perjudicial en mujeres.
Finalmente, el artículo publicado en 'The Lancet' es el resultado de una colaboración con investigadores daneses, noruegos y japoneses y muestra por primera vez que estos fármacos sí resultan efectivos en el pequeño grupo de enfermos que presentan infartos más complicados.
La novedad de los estudios, según ha indicado la UIB, radica en dos hechos. Por un lado, el estudio permitirá personalizar la estrategia terapéutica en pacientes con infarto, de acuerdo con su sexo y su función cardiaca y, por otro, introduce el concepto de 'desprescribir', es decir, retirar medicamentos que eran efectivos en la medicina de hace 40 o 50 años pero que ya no lo son en el contexto actual.
"Partimos de la premisa que los infartos de antes no son los infartos tan bien tratados de ahora y quizás algunos medicamentos ya no son necesarios", ha advertido Rosselló, quien ha destacado la tarea "silenciosa y rigurosa" de los investigadores que han participado en el estudio de forma altruista.
El Hospital Universitario Son Espases fue el octavo hospital español más activo, con 215 participantes. "Es un éxito colectivo que mejorará la vida de miles de personas y transformará la práctica clínica en todo el mundo", ha destacado el cardiólogo.