Actualizado 07/01/2011 19:51 CET

Zarzuela se ve víctima de un engaño por la broma al Rey y no admite fallos al pasar la llamada

Un portavoz asegura que el autor de la llamada se hizo pasar por "jefe de gabinete del señor Mas"

MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Casa del Rey asegura que no ha habido fallos por su parte después de que el programa 'Tot és molt confús' ('Todo es muy confuso') de Catalunya Ràdio consiguiera hablar directamente con Don Juan Carlos en el día de su 73 cumpleaños y se ve víctima de un "engaño".

Un portavoz del Palacio de la Zarzuela ha relatado a Europa Press que el pasado día 5 de enero se recibió en el teléfono de centralita una llamada de un "número oculto" que se identificó como "jefe de gabinete del señor Mas".

La primera respuesta que dio Zarzuela fue pedir que dejaran un teléfono para que el Rey devolviera la llamada al señor Mas pero desde el otro lado de la línea se insistió en varias ocasiones en que era "urgente" que el señor Mas hablara con Su Majestad, según la versión de Casa Real.

La llamada en todo caso pasó el control "de varias personas", ha indicado el portavoz, sin precisar cuántas. Y en un momento dado llegó hasta la secretaría particular del Rey precisamente por la insistencia del interlocutor en la urgencia de la llamada, añade la misma fuente.

El hecho de que una llamada procedente de un teléfono oculto y recibida en la centralita de Zarzuela consiguiera pasar los filtros y llegar a la secretaría particular de Su Majestad se explica desde Zarzuela no sólo por la mencionada urgencia sino por el hecho de que el equipo del presidente de la Generalitat, Artur Mas, está recién constituido y podía desconocer los números directos de altos cargos de la Casa.

Una vez que Zarzuela es consciente de que quien ha hablado con el Rey es un locutor de radio y no el presidente de la Generalitat, la Casa del Rey se pone en contacto con la dirección de Catalunya Ràdio, que, afirma Zarzuela, no era consciente de la actuación del programa.

Tras recabar información sobre la broma que quería emitir apenas dos horas después el programa, la dirección de la emisora se compromete a no emitir la conversación al reconocer, dice Casa Real, que el espacio de entretenimiento "había violado su propio código deontológico".

En cualquier caso, la Casa del Rey no se plantea emprender acciones judiciales contra los responsables del programa. Según el portavoz, el jefe del Estado se ha tomado "bien" y no le ha dado mucha importancia a la broma que le quisieron gastar desde el programa de la radio pública catalana.