Niñas refugiadas sirias en Líbano
REUTERS/ALI HASHISHO
Actualizado: domingo, 18 diciembre 2016 13:43

El 48 por ciento de los menores sirios en edad escolar no van a clase

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La situación del más de un millón de refugiados sirios que viven en el vecino Líbano no se ha deteriorado "dramáticamente" en el último año pero lo cierto es que el 71 por ciento de los hogares de refugiados viven bajo el umbral de la pobreza, según un estudio publicado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Las tres agencias de la ONU han publicado el informe Evaluación de la Vulnerabilidad de los Refugiados 2016 en el que se trata de identificar los cambios y las tendencias experimentados en Líbano y que se realizó entre el 23 de mayo y el 4 de junio de este año con visitas a 4.596 hogares de refugiados sirios elegidos al azar en 26 distritos del país.

Según el estudio, el 71 por ciento de los hogares de refugiados sirios viven por debajo del umbral de la pobreza y en la mayoría de los casos antes de llegar a este punto han tomado medidas irreversibles como la venta de sus bienes, sus viviendas o sus terrenos en Siria.

Además, según el informe, el 90 por ciento de los hogares están endeudados para poder cubrir sus gastos en alimentos, sanitarios o de alojamiento. Así, los hogares deben de media 857 dólares, y en el 40 por ciento de los casos deben 600 dólares o más.

Por otra parte, el 93 por ciento de los refugiados sirios en Líbano se encuentra en algún nivel de inseguridad alimentaria, un 4 por ciento más que en 2015. En el caso de los hogares en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, han pasado de un 23 por ciento a un 36 por ciento en 2016, según el informe.

Además, tres cuartas partes de los hogares han tenido que recurrir a mecanismos como reducir el gasto esencial en educación, sanidad o a vender bienes y propiedades para cubrir sus necesidades en esta materia, además de sacar a sus hijos de la escuela o ponerlos a trabajar.

EDUCACIÓN

En este sentido, según el estudio, el 48 por ciento de los menores de entre 6 y 14 años no va a la escuela, una cifra que en el caso del valle de la Bekaa, en el sur, asciende hasta el 70 por ciento. La cifra es más elevada entre los estudiantes de educación secundaria, de entre 15 y 17 años: un 84 por ciento no está escolarizado.

Solo el 3 por ciento de los hogares informan de que tienen niños menores de 15 años trabajando, pero la cifra aumenta hasta el 18 por ciento en el caso de los que tienen entre 15 y 17 años.

Por otra parte, el 42 por ciento de las familias refugiadas viven en alojamientos que no cumplen con los estándares humanitarios mínimos y el 16 por ciento no tienen acceso a la atención sanitaria necesaria.

Uno de los problemas que dificultan la vida de los refugiados sirios en Líbano es la falta de documentos. Solo en uno de cada cinco hogares todos sus miembros tienen permisos legales de residencia, un retroceso con respecto al 28 por ciento de 2015 y al 58 por ciento de 2014, según las agencias de la ONU. También ha aumentado el número de hogares en los que ninguno de sus miembros tiene permiso de residencia, el 29 por ciento.

Según han contado algunos de los entrevistados, sienten que la falta de permiso de residencia les impide moverse libremente en busca de de empleo, ya que en el caso de los varones adultos temen ser detenidos en los puestos de control. Además, algunos también han expuesto dificultades a la hora de escolarizar a sus hijos, aunque el Ministerio de Educación libanés no exige tener residencia para poder hacerlo.

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