BAGDAD, 28 Ago. (Reuters/EP) -
El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, ha ordenado este viernes a los comandantes militares que faciliten a los civiles el acceso a la fortificada Zona Verde en Bagdad y que mejoren el acceso a las calles en todo el país cerradas por facciones políticas y de seguridad.
Milicias, partidos políticos e influyentes figuras han creado muchas zonas de acceso vetado en Bagdad y otras ciudades del país en respuesta por los numerosos atentados con coche bomba desde la invasión liderada por Estados Unidos para derrocar a Sadam Husein en 2003.
La Zona Verde es un distrito fuertemente custodiado en el centro de Bagdad en el que se encuentran muchos edificios gubernamentales y varias embajadas occidentales.
Antes de nuevas protestas previstas en la capital y en las ciudades del sur este viernes, Al Abadi ha ordenado a los comandantes que apliquen un plan "para proteger a los civiles (...) de ser objetivo de los terroristas". No está claro por ahora qué procedimientos se llevarán a cabo para poner en marcha las medidas.
Por otra parte, Al Abadi ha ordenado este viernes la formación de una comisión legal para revisar la propiedad de las propiedades del estado y devolver los bienes que éste obtuvo de manera ilegal. Los críticos con el Gobierno afirman que algunos funcionarios han abusado de su autoridad para apropiarse de propiedades estatales para uso personal.