Actualizado 16/06/2007 10:46 CET

Abbas aplaza la constitución del Gobierno, mientras confía en Fayyad para mejorar las relaciones internacionales

JERUSALÉN, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El recién elegido nuevo primer ministro palestino, Salam Fayyad, es visto por los palestinos como la mejor baza para convencer a Occidente para que levante las sanciones internacionales sobre el Gobierno palestino. Ya que con Hamás fuera de la coalición de Gobierno, Fayyad podría finalmente tener éxito en la restauración de la ayuda que necesitan.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, designó ayer a Fayyad en el cargo, tras destituir como primer ministro a Ismail Haniyeh, como consecuencia de que Hamás tomara el control en la Franja de Gaza. Fayyad fue ministro de Finanzas en la etapa de Arafat y en el último Gobierno de unidad. Además, es un respetado economista en el panorama internacional, que trabajó anteriormente en el Fondo Monetario Internacional y mantiene buenas relaciones con Israel y Estados Unidos.

A pesar de que inicialmente Abbas indicó que se constituiría un nuevo Gobierno en las últimas horas del viernes, finalmente pospuso este acto sin ofrecer ninguna explicación por el cambio. Mientras, la Liga Árabe respaldó las decisiones tomadas por Abbas, asegurando que se debe respetar la "legitimidad" de su mandato.

En declaraciones recientes a AP, Fayyad reconocía la situación "extremadamente difícil y peligrosa" que se vivía en los territorios palestinos y manifestaba que "tiene que haber un mañana mejor para todos, para ambos, israelíes y palestinos".

Después de que Hamás ganara las elecciones legislativas del pasado año, los países donantes decidieron cortar la ayuda que proporcionaba, por valor de cientos de millones de dólares, e instaron a Hamás a renunciar a la violencia y a reconocer el Estado de Israel. Entre otras consecuencias, las sanciones internacionales provocó que el Gobierno no pudiera pagar todos los salarios de cerca de 165.000 empleados, con lo que empeoró la situación en los territorios palestinos.

Fayyad, que concurrió a los comicios en un partido independiente, volvió al Gobierno de unidad como ministro de Finanzas después de que Hamás admitiera compartir el poder con Al Fatá.