Afganistán.- Mujeres afganas lamentan un "retroceso" en los progresos alcanzados tras la caída de los talibán

Una diputada y una empresaria afganas insisten en que la situación para las mujeres al margen de Kabul sigue siendo muy complicada

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 abril 2007 18:25

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los progresos alcanzados en Afganistán tras la caída del régimen de los talibán están "retrocediendo" en los últimos tiempos debido al resurgimiento de la violencia y a la incapacidad del Gobierno de poner orden en todo el territorio, según explicaron desde Kabul la diputada afgana Azita Rafat y la directora financiera de la Federación de Mujeres Empresarias Afganas, Muzghan Sadat. Ambas elogiaron los avances logrados por las mujeres en la lucha por la igualdad, pero lamentaron que estos progresos no se hayan extendido a todo el territorio, y prácticamente se circunscriban a Kabul.

"Después de que se fuesen los talibán todo iba a mejor, estábamos mejorando el sistema, incluso el Parlamento, pero ahora debido a la presencia de los talibán, estamos viendo afectadas las inversiones y el progreso y estamos retrocediendo", lamentó Sadat durante una videoconferencia ante miembros de la sociedad civil y periodistas españoles en la Embajada de Estados Unidos en Madrid. Tanto Sadat como Rafat atribuyeron los actuales niveles de violencia en el país a "un sistema político equivocado".

Así, Sadat explicó que, debido a este "sistema equivocado", los talibán están "librando una guerra contra el Gobierno" en todo el territorio afgano. Además, denunció que "hay mucha corrupción" en el Gobierno afgano, lo que lleva a muchas personas a pensar que los talibán "son más honrados". "Algunas personas piensan que antes teníamos más seguridad y por eso ayudan a los talibán", explicó Sadat, que resumió en el "mal Gobierno" y el "mal sistema" los mayores problemas en Afganistán.

Por su parte, la parlamentaria consideró que Afganistán tiene un grave problema con la situación en sus fronteras, ya que, indicó, están entrando combatientes extranjeros desde países vecinos que "están librando una guerra dentro de Afganistán".

Desde el punto de vista empresarial, Sadat explicó que tras la caída de los talibán había importantes inversiones en Afganistán, pero debido a la violencia se están alejando.

KABUL NO ES EL RESTO

Por otra parte, las dos mujeres insistieron durante la videoconferencia en que la situación de la mujer en Kabul no puede ser comparada con la del resto del país. Tanto Sadat como Rafat explicaron que la mujer ha logrado importantes avances en su participación pública y política tras la caída del anterior régimen, pero lamentaron que hay partes del país en las que "no ha cambiado nada".

Así, la representante empresarial explicó que, en la capital, las niñas y jóvenes tienen la posibilidad de acudir al colegio y la universidad, pero señaló que en otras provincias "hay mujeres que no pueden educarse libremente porque están siendo castigadas por los talibán, que queman sus escuelas".

"Estamos haciendo progresos. En Kabul ahora la mujer está comenzando a hablar de igualdad de derechos", indicó. Sin embargo, en otras zonas, la misma mujer piensa que no deben ir a la escuela porque va en contra de su cultura o de su religión. "Sólo en Kabul podemos hablar de esto", dijo, y puso el ejemplo de su provincia, donde "se trata a la mujer como un animal, como un instrumento para ser utilizado".

Sadat explicó que su fundación ha ayudado a mujeres que perdieron sus medios de vida y ahora han creado sus propios negocios. "Tenemos muchas mujeres excepcionales que han abierto empresas, que tienen asociaciones, (...) que incluso están exportando sus productos a Estados Unidos, Asia y Europa", indicó.

Así, Sadat y Rafat sostuvieron que se "necesitará tiempo" y una "buena estrategia" para que la mujer vaya escalando posiciones en la sociedad afgana, pero ambas confiaron en que "en un futuro próximo vamos a ver muchos progresos". "La mujer puede desempeñar un papel importante en el país", aseguró la diputada.

Por ello, las mujeres afganas están "intentando ayudar al Gobierno" para que se establezca un "buen sistema que tenga en cuenta a toda la comunidad" y ponga en marcha un "proceso de democratización que crea en sí mismo", y no dependa de "personas que vienen de fuera y les dicen lo que tienen que hacer".

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