MADRID 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha resaltado este miércoles que la Loya Jirga --asamblea de notables-- que se celebrará a partir de hoy en Afganistán para debatir el acuerdo de seguridad alcanzado entre Washington y Kabul ha de solicitar que los crímenes de guerra presuntamente cometidos por las tropas estadounidenses sean castigados.
"El acuerdo propuesto ofrece a los afganos la oportunidad crucial de presionar en favor de una mayor transparencia y responsabilidad sobre los crímenes de guerra supuestamente cometidos por los soldados estadounidenses", ha dicho la investigadora para Afganistán de AI Horia Mosadiq.
"Ahora mismo, la falta de transparencia significa que los familiares de los cientos de civiles asesinados en redadas nocturnas y bombardeos de las tropas estadounidenses no tienen información alguna sobre el progreso de las investigaciones del Ejército, o siquiera sobre si las mismas están siendo llevadas a cabo", ha agregado.
En este sentido, ha dicho que es necesario que los participantes en la Loya Jirga "reclamen al Gobierno afgano que informe de forma regular al Parlamento sobre los pasos dados por las autoridades estadounidenses para investigar estos presuntos crímenes de guerra, llevar a los responsables ante la justicia y entregar compensaciones a las víctimas y a los supervivientes".
"A pesar de la gran cantidad de denuncias sobre violaciones del Derecho Internacional por parte de las tropas estadounidenses, Washington sólo ha juzgado unos pocos casos", ha criticado Mosadiq, quien ha sostenido que todos los casos en los que estén involucrados civiles han de ser investigados para analizar si se han violado las reglas de la guerra.
"La incapacidad de Afganistán para juzgar estos presuntos crímenes de guerra no ha de ser interpretado como un 'líbrate de la cárcel gratis' para todos los que sean responsables de este tipo de abusos en periodo de guerra", ha remachado.
El martes, la asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Susan Rice, negó que Washington planee incluir el compromiso del presidente, Barack Obama, de escribir una carta admitiendo los errores cometidos durante los doce años de guerra en Afganistán en el marco de un acuerdo de seguridad con Kabul.
"Dicha carta no se ha redactado ni entregado. Estados Unidos no tiene necesidad de pedir disculpas a Afganistán. Por el contrario, nos hemos sacrificado y les hemos apoyado en su proceso democrático y a la hora de hacer frente a los talibán y a Al Qaeda. Dicha carta no está sobre la mesa", apuntó.
Así, Rice indicó que ha leído informaciones respecto a dicha misiva, pero que no tiene ni idea de su origen, argumentando que se trata "de un completo malentendido respecto a la situación", según informó la cadena de televisión estadounidense CNN.
La fuente de dichas informaciones es el portavoz de la Presidencia afgana, Aimal Faizi, quien aseguró que "la idea es que se reconozca el sufrimiento del pueblo afgano". Este mismo martes, Washington ha desmentido a Faizi tras asegurar que el acuerdo estaba finalizado y ha afirmado que aún quedan temas por cerrar.
Según la versión de Kabul, el acuerdo garantiza inmunidad para los militares estadounidenses, tal como pedía Washington. También permite a las tropas norteamericanas irrumpir en casas afganas en determinadas circunstancias, tal y como ha asegurado Faizi.
EL PACTO DE SEGURIDAD
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, ha confirmado este mismo miércoles que su Gobierno y el de Afganistán han logrado un pacto de seguridad que determinará la posible presencia de tropas norteamericanas una vez que se complete el repliegue a finales de 2014.
"Hemos llegado a un consenso en relación al lenguaje final del acuerdo de seguridad bilateral", ha dicho Kerry, quien ha subrayado que el pacto no incluye un compromiso por parte de Washington para disculparse por los errores cometidos.
La firma de un acuerdo entre Afganistán y Estados Unidos que determine si las fuerzas norteamericanas se pueden quedar o no en el país está en las manos de 2.500 jefes y líderes de tribus, que se reunirán desde este martes durante cinco días en una carpa instalada en Kabul.
Si no se firma un acuerdo de Seguridad Bilateral, Estados Unidos tendrá que replegar a sus tropas antes de que finalice 2014, por lo que las fuerzas de seguridad afganas tendrán que enfrentarse en solitario a la insurgencia talibán.
Kabul ha reforzado la seguridad en las inmediaciones de la carpa donde tendrá lugar la Loya Yirga, la tradicional asamblea afgana en la que las personas más importantes toman decisiones a nivel nacional, después de un ataque suicida con un coche bomba perpetrado este fin de semana.
Con este acuerdo, entre 10.000 y 15.000 miembros de las fuerzas estadounidenses se quedarán en Afganistán. El presidente afgano, Hamid Karzai, ha planteado la idea de celebrar este gran consejo con el objetivo de alcanzar suficiente apoyo popular para firmar un acuerdo de seguridad al que se oponen muchos políticos afganos y la propia sociedad.