MADRID 5 Dic. (EUROPA PRESS) -
La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) ha publicado este jueves unas imágenes por satélite que muestran los trabajos de ampliación de dos de los principales campos de trabajo de Corea del Norte, en los que se han construido nuevos bloques residenciales y se han expandido las instalaciones de producción.
El análisis sobre las imágenes está incluido en el último informe de la organización sobre el país asiático, 'La inversión continuada en la infraestructura de la represión'. En el mismo figuran declaraciones de un antiguo miembro de las fuerzas de seguridad en el campo 16 --el más grande del país--, que afirma que los detenidos son obligados a cavar sus propias tumbas y que las mujeres son violadas y posteriormente dadas por desaparecidas.
El mismo, identificado como Lee y que trabajó en el campo entre los años ochenta y los años noventa, relató en una entrevista que los detenidos son ejecutados con golpes de martillo en el cuello o tras ser golpeados con palos de madera.
Respecto a la desaparición de mujeres violadas por las fuerzas de seguridad ha asegurado que "tras una noche 'sirviendo' a los oficiales, tenían que morir, ya que el secreto no podría ser revelado". "Esto ocurre en la mayoría de los campos de trabajo", añadió.
El campo 16, ubicado cerca de la localidad de Hwaseong, en la provincia de Hamgyong Norte, tiene una extensión de unos 560 kilómetros cuadrados, el triple que la capital de Estados Unidos, Washington DC. En base a los cálculos realizados en 2011, en él están encarceladas unas 20.000 personas.
Las últimas imágenes, tomadas en mayo de 2013, indican un incremento de la población con nuevos bloques de viviendas. Asimismo, se aprecia un incremento de las actividades de minería, agricultura y explotación forestal.
Asimismo, las mismas muestran una expansión en el campo 15, en el que se han construido seis bloques de viviendas tras la destrucción de 39 de ellos en 2011. En este caso, AI no ha podido confirmar la cantidad de presos presentes en las instalaciones.
Este campo ocupa una extensión de 370 kilómetros cuadrados y está ubicado a unos 120 kilómetros de la capital, Pyongyang. En el mismo, al igual que en el campo 16, se aprecia una fuerte presencia de fuerzas de seguridad.
"La horrible realidad de la inversión de Corea del Norte en esta enorme red de represión ha sido desvelada. Pedimos a las autoridades que liberen inmediata e incondicionalmente a todos los prisioneros de conciencia encerrados en campos de trabajo y que éstos sean cerrados", ha dicho el relator de AI para Asia Oriental, Rajiv Narayan.
La organización ha asegurado haber compartido estas pruebas con la Comisión de Investigación de Naciones Unidas sobre abusos de Derechos Humanos en Corea del Norte, al tiempo que cifrado en cientos de miles de personas el número de detenidos en estos campos y otras instalaciones carcelarias del país.
"Muchos de ellos no han cometido crimen alguno, sino que son familiares de aquellos considerados de graves crímenes políticos. Son detenidos como parte de un castigo colectivo, culpables por asociación", ha indicado AI.