La AIEA confirma que Irán ha empezado a enriquecer uranio en la central de Fordow

Publicado 11/11/2019 16:55:09CET
Central nuclear de Bushehr, en Irán
Central nuclear de Bushehr, en Irán - REUTERS / STRINGER . - Archivo

VIENA, 11 Nov. (Reuters/EP) -

La Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) ha confirmado este lunes que Irán ha empezado a enriquecer uranio en la central de Fordow, menos de una semana después de que Teherán anunciara el reinicio de sus actividades en las instalaciones.

En su informe trimestral, el organismo ha resaltado que las reservas de uranio enriquecido y la pureza a la que se lleva a cabo el refinado están por encima de los términos fijados en el acuerdo firmado en 2015.

Asimismo, ha agregado que las autoridades iraníes están llevando a cabo estas tareas de enriquecimiento con centrifugadoras más avanzadas, además de sus trabajos en Fordow, algo que también quedaba prohibido por el pacto.

Las autoridades de Irán confirmaron el jueves el reinicio de sus trabajos de enriquecimiento de uranio en Fordow tras inyectar gas en las centrifugadoras, una vez "finalizados los preparativos de forma exitosa".

Horas después, el portavoz de la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI), Behruz Kamalvandi, manifestó que, una vez completen sus trabajos en Fordow, el nivel de enriquecimiento de uranio alcanzará el que tenía el país antes de la firma del acuerdo nuclear.

El acuerdo nuclear de 2015 prohíbe el uso de material nuclear en Fordow y, con la inyección de gas de uranio en sus centrifugadoras, la central ha abandonado su estado como centro de investigación para convertirse en una instalación nuclear activa.

La República Islámica acordó en 2015 convertir Fordow en un "centro nuclear, físico y de tecnología" en el que las 1.044 centrifugadoras se usarían para otros fines distintos al enriquecimiento, como la producción estable de isótopos, que tienen una amplia variedad de usos civiles.

TENSIONES EN TORNO AL ACUERDO

En 2018, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió que su país abandonara el acuerdo nuclear firmado en julio de 2015 y reactivó las sanciones contra Teherán, especialmente contra el sector petrolero.

Tras la salida de Estados Unidos, la República Islámica reclamó al resto de países firmantes que centraran sus esfuerzos en garantizar el cumplimiento del pacto en lo relativo a las relaciones comerciales con Irán y, posteriormente, anunció que iría abandonando los compromisos en materia nuclear contemplados en el pacto al considerar que las demás partes no cubrían la ausencia de Estados Unidos.

El acuerdo nuclear establecía que el nivel de pureza al que Irán podía enriquecer uranio sería como máximo el 3,67 por ciento, un porcentaje apto para la producción de energía para usos civiles y alejado del 90 por ciento que se necesita para fabricar armas nucleares. Irán niega que esté desarrollando armas nucleares.

El acuerdo nuclear, que implica la retirada de sanciones contra Irán, fue diseñado para aumentar el periodo de tiempo que la República Islámica necesitaría para acumular suficiente material fisible para fabricar una bomba nuclear, pasando de dos a tres meses a cerca de un año por las restricciones a su programa atómico.

Irán, que sigue negando que vaya a fabricar bombas nucleares, ha dado otro plazo de dos meses a Reino Unido, Francia y Alemania para poder mantener el acuerdo. Teherán ha señalado que está abierto al diálogo si Washington retira todas las sanciones y vuelve a incorporarse al pacto.

En este sentido, ha insistido en todo momento que estos incumplimientos están contemplados por el acuerdo de 2015 en caso de que algunas de las partes dejara de mantener sus compromisos y ha resaltado que son "reversibles" si hay una respuesta a sus demandas.

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