KHARIPATI (NEPAL), 26 (Reuters/EP)
Al menos 70 antiguos rebeldes maoístas se han unido este lunes al Ejército de Nepal como oficiales, completando con ello uno de los principales componentes del frágil acuerdo de paz que puso fin a la guerra civil del país.
Los rebeldes, que lucharon contra el Ejército en la guerra que duró una década y finalizó en 2006, se han unido a su antiguo enemigo en un desfile en la Academia Militar Nepalí de Kharipati, situada a unos 20 kilómetros al este de Katmandú.
Los nuevos oficiales han recibido la insignia de sus nuevos puestos en el Ejército de manos del primer ministro de Nepal, Khil Raj Regmi. "Este es un motivo de felicidad para todos que el proceso de integración se haya completado satisfactoriamente", ha asegurado.
El Ejército se resistió en un comienzo a integrar a las guerrillas maoístas y aseguró que estaban adoctrinados políticamente. Tras el fin de la guerra, un total de 1.460 soldados de 19.600 se unieron al Ejército, según los datos recogidos por Naciones Unidas. El resto optó por la vida civil, algunos de ellos con un paquete de rehabilitación de hasta 10.200 dólares (más de 7.200 euros)
Sin embargo Nepal continúa luchando contra la inestabilidad política siete años después de que finalizase la guerra. El país no dispone de una nueva Constitución, y los sucesivos gobiernos han colapsado por las diferencias del curso que debe tomar la joven república.