MADRID 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El general y ex ministro de Defensa argelino Jaled Nezzar ha declarado ante un tribunal suizo que le citó a raíz de una acusación por torturas presentada contra él por un antiguo alto cargo del Frente Islámico de Salvación (FIS), según ha informado el diario argelino 'El Watan'.
La acusación, cuyo nombre no ha trascendido, ha afirmado haber sido víctima de torturas a principios de los años noventa durante la guerra civil entre el Gobierno argelino y diversos grupos islamistas que tomaron las armas después de que el Ejecutivo suspendiera la segunda ronda de las elecciones tras ser barrido en la primera por el FIS.
Nezzar se encontraba en Suiza para recibir tratamiento médico y ha acudido ante el fiscal de Ginebra para dar su versión de los hechos, según ha confirmado el propio Nezzar. En estos momentos, el proceso sigue abierto.
Nezzar ha agregado que después de esta vista, "el fiscal ha decidido el levantamiento de las medidas de suspensión, la restitución del pasaporte y el levantamiento de la prohibición para abandonar el territorio nacional suizo". "Por ello, tengo libertad de movimiento, pero permaneceré a disposición de la justicia suiza desde Argel", ha agregado.
Preguntado sobre si el fiscal tiene cargos contra él, Nezzar ha apuntado que "hace falta esperar a los próximos días para ver cómo evoluciona la situación". Por último, ha manifestado que realizará unas declaraciones públicas sobre este asunto una vez llegue a Argel.
No es la primera vez que Nazzer se enfrenta a una situación de este tipo. En 2002, denunció al disidente argelino Habib Suaidia, que residía en París, por difamación después de que éste le acusara de "ser responsable del asesinato de miles de personas" y culparle, junto con otros generales del Ejército, de comenzar la guerra civil y cometer masacres que fueron posteriormente atribuidas al FIS.
Investigaciones internacionales posteriores han verificado que muchos de los supuestos ataques atribuidos al FIS fueron cometidos por el propio Ejército argelino para justificar el inicio del conflicto armado.
Una vez que comenzó el juicio, otros nueve ciudadanos argelinos residentes en París presentaron denuncias por torturas y tratamiento inhumano contra Nezzar, que abandonó Francia antes de que terminara el juicio arguyendo que "no quería provocar un conflicto diplomático". Finalmente, el tribunal declaró inocente a Suaidia de los cargos de difamación.