Actualizado 02/02/2022 17:34

Austria llevará al TJUE la decisión de Bruselas que mantiene el gas y la nuclear como inversiones 'verdes'

El ministro de Finanzas de Austria, Magnus Brunner, a la izquierda de la imagen.
El ministro de Finanzas de Austria, Magnus Brunner, a la izquierda de la imagen. - Roland Schlager/APA/dpa

El Gobierno ya había tildado de "miope" e "incomprensible" la decisión

Luxemburgo también expresa su oposición a la decisión y anuncia la discusión de "pasos legales" con Viena

   MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

   La ministra de Protección del Clima de Austria, Leonore Gewessler, ha confirmado este miércoles que llevará al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) la decisión de Bruselas de mantener el gas natural y la energía nuclear dentro de la clasificación de inversiones 'verdes'.

   En rueda de prensa, Gewessler ha detallado que Viena comenzará a preparar un recurso de anulación para presentar al TJUE "en las próximas semanas", una idea con la que también se ha mostrado favorable el Gobierno de Luxemburgo.

   La ministra ha criticado que la decisión de la Comisión Europea es un "programa de lavado verde para la energía nuclear y el gas natural" y ha matizado que el canciller de Austria, Karl Nehammer, la respalda "examinar los pasos legales".

   Previamente, el ministro de Finanzas de Austria, Magnus Brunner, ha lamentado la decisión, calificándola de "miope" e "incomprensible".

   De forma paralela, ha acusado a Bruselas de "socavar sus propios esfuerzos para proteger el clima" y de "frustrar la agenda del Acuerdo Verde", al tiempo que ha insistido en que para Viena esta decisión "no es ecológica ni económicamente sostenible". "Cualquiera que exija más deuda para la protección del clima en el futuro se despertará con más energía nuclear en Europa", ha agregado.

   Brunner también ha expresado su preocupación por la reacción de los mercados. "Incluso el Banco Europeo de Inversiones, donde los estados miembros son propietarios de acciones, ya ha dejado claro que no invertirá en energía nuclear", ha indicado.

   En este sentido, ha advertido de que "hay una fragmentación del mercado y se está logrando lo contrario de lo que se necesita", algo "extremadamente lamentable para el desarrollo urgentemente necesario de un mercado financiero verde".

   "Además de eso, casi todos los estados de la UE, incluidos Francia, Alemania e Italia, han excluido decididamente la energía nuclear", ha señalado, antes de remarcar que esta energía, "por supuesto, también quedará excluida del Bono Verde de Austria", que se emitirá a finales de año, ha recogido el diario austríaco 'Wiener Zeitung'.

   En cuanto a Luxemburgo, el ministro de Energía, Claude Turmes, ha expresado su oposición a la decisión y ha criticado que "lleva el lavado verde al extremo". Además, ha señalado que "es cuestionable en forma y absurda en contenido", al tiempo que ha resaltado que "varios comisarios han votado en contra".

   "Luxemburgo se opone claramente a esto y discutirá más pasos legales con el Gobierno de Austria", ha remachado, según ha recogido el diario local 'Luxemburger Wort'.

   La Comisión Europea ha confirmado este miércoles que mantendrá la energía nuclear y gas natural dentro de la clasificación de inversiones 'verdes' porque las ve necesarias para la transición a energías limpias, una clasificación que mantiene a pesar del rechazo que provocó su borrador inicial entre sus expertos asesores y en países como España.

   El Ejecutivo comunitario asume que ni el gas ni la energía nuclear son energías neutras a nivel climático, ni tampoco renovables, pero defiende su papel como "actividades de transición" para alcanzar el objetivo de una economía descarbonizada en 2050, un concepto recogido en el segundo párrafo del proyecto presentado.

   Ante las reservas de la plataforma de expertos que emitió un informe crítico y al rechazo de varios países, entre ellos España, Bruselas defiende que el acto delegado adoptado por el Colegio de Comisarios fija "estrictas condiciones" para el gas y la energía nuclear, al tiempo que prevé sanciones para las compañías que no cumplan. Sin embargo, desoye las recomendaciones de los expertos de reducir los niveles de emisiones fijados en 270 gramos de CO2/kWh para plantas de gas hasta los 100 gramos de CO2/kWh.

   A partir de ahora se abre un periodo de cuatro meses, prorrogable dos más, tras el cual entrará en vigor salvo que lo tumbe una mayoría simple del Parlamento Europeo o una mayoría inversa de 20 países que sumen al menos el 65 por ciento de la población de la UE. Si bien Francia y Alemania respaldan el proyecto, España, Austria, Dinamarca y Luxemburgo se posicionan en contra.

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